Los perredistas sólo pudieron reunir ayer menos de 200 manifestantes en la marcha que realizaron por la Alameda con un cartel que decía “NoAlGasolinazo”. Un escaso poder de convocatoria que se debe a que el PRD ni siquiera sabe a quiénes afecta el incremento del precio a la gasolina.

El fracaso en las movilizaciones del PRD se debe a que ese partido dice estar en contra del gasolinazo, porque afecta a la economía de los que menos tienen, cuando en realidad lo que está haciendo es apoyar a aquellos que poseen recursos para contar con dos y hasta tres coches.

Es por eso que a sus marchas no van “los que menos tienen”, pues 60 millones de mexicanos, que son “los que menos tienen”, apenas consumen el 15 por ciento de la gasolina. Así que la falsedad no está ayudando al partido que dirige Alejandra Barrales.

Las marchas del PRD serían más concurridas si las convocara con sinceridad: llamando a marchar a los 12 millones de mexicanos que consumen 40 por ciento de la gasolina. Es decir, el 10 por ciento de la población de mayores ingresos, que es la que posee dos y tres coches.

Ha sido ese sector de la población el más beneficiado por los subsidios a la gasolina que, según datos del actual gobierno, en el pasado alcanzaron el millón de millones de pesos, una cifra que quizá debió ser dedicada a mejorar los sistemas de transporte público.

En su afán de quitarle a Morena la calle que alguna vez tuvo, el PRD hizo cuentas alegres con el gasolinazo y lo vio como una oportunidad de recuperar el contacto con las masas más combativas, pensando que éstas compran gasolina. ¡Uf!: así de perdido anda el PRD.

La gran verdad es que el subsidio de la gasolina no beneficia a los más pobres, pues aporta sólo un peso a cada uno de los 60 millones de mexicanos pobres; mientras que aporta 32 pesos a cada uno de los 12 millones que consumen 40 por ciento de la gasolina. Es muy simple.

El PRD debería interesarse en la siguiente conclusión del Instituto Mexicano para la Competitividad: una política social tiene incidencia progresiva cuando entre menores ingresos tienes más apoyo recibes. El subsidio a la gasolina claramente no es una política progresiva.

No tiene sentido social defender los subsidios a la gasolina: México le dedica hasta el 1.4 por ciento de su PIB, en lugar de usarlo en el programa Oportunidades, Seguro Popular, servicios del IMSS. El PRD debería pelear eso y no olvidarse de 60 millones de mexicanos para beneficiar a 12 millones.

Porque lo que está haciendo ahora no es de un partido de izquierda.

Twitter: @ruben_cortes