Tags:

En un evento deportivo como son los Juegos Olímpicos, es donde los países como Estados Unidos, China, Rusia o Alemania tienen la oportunidad de demostrar al mundo porqué son potencia mundial.

En México, por otro lado, hasta ahora una deportista, miles de espectadores y un directivo encuentran la oportunidad de demostrarnos porqué México es un país destinado al fracaso.

¿Seguiremos eternamente marcados por “La conquista” y nunca nos quitaremos ese terrible pensamiento mediocre de culpar a los demás por lo que nos hacemos a nosotros mismos?

La palabra "malinchista" tiene que ver con la traición y la devaluación de lo propio, sentimiento que se ha fomentado desde la llegada de los españoles al territorio nacional. El rechazo hacia lo mexicano tiene también que ver con un rechazo hacia la propia identidad y sentido de pertenencia del mexicano. [1]

Los mexicanos no nos queremos a los propios mexicanos, y para muestra 3 ejemplos de lo que hasta ahora se ha evidenciado, en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

1. Teniendo la oportunidad de mostrar al mundo el talento de muchos diseñadores mexicanos, Alfredo Castillo director de CONADE, consideró mucho más apropiado que la delegación Mexicana, (incluida también su acompañante), portaran uniformes del diseñador alemán Hugo Boss.

No importó que como en años anteriores, María Luisa de Chávez, empresaria y diseñadora mexicana, hubiera presentado una propuesta de vestimenta en la que se representara la cultura de nuestro país, el malinchista de Castillo decidió que fuera una marca extranjera la que vistiera a la delegación.[2]

Foto: Sopitas
Foto: Sopitas

2. Comenzaron las competencias, las expectativas puestas en el equipo femenil de tiro al arco, sufrieron un fuerte revés, tras la sorpresiva derrota de México en cuartos de final ante el equipo de China Taipéi, en un encuentro marcado por la irregularidad de la medallista Aida Román.

“El equipo mexicano, compuesto por Aída, Alejandra Valencia y Ana Gabriela Bayardo, inició con fuerza y ganó los dos primeros sets de forma consecutiva, pero en el tercero concedió la victoria a Taipéi, que recobraron confianza.

En el cuarto set, cuando México lo tenía todo para ganar tras un 9 y un 10 de Valencia y Bayardo, de forma respectiva, Román lanzó rápidamente por falta de tiempo y apenas logró 5 puntos en la diana, cuando un nueve llevaba al empate y el 10 daba el pase a México a las semifinales.

En el quinto set de desempate, Taipéi, que iban con confianza y precisión ascendente en el Sambódromo, lograron imponerse 5-4, después de una ventaja de 4-0.”[1]

Al término de la competencia, un reportero de ESPN se acercó a la mexicana Aída Román a preguntarle si sentía presión, a lo que la medallista contestó: “Soy Aída Román, no le debo nada a nadie.”

Ahí está, la medallista malinchista, que no le importó ni su país ni demeritar el trabajo del equipo en el que participó, su declaración a los medios fue contundente; ella es Aída Román, y no le debe nada a nadie.

3. Y por último, en un acto por demás vergonzoso, las redes sociales malinchistas que salieron a criticar a la gimnasta mexicana Alexa Moreno, porque no les gustó su cuerpo.

Sí a los malinchistas mexicanos, no les pareció el aspecto físico de la joven de 22 años, nacida en Mexicali, Baja California, y quien fuera la única representante de México que compitiera en las pruebas de salto, barras asimétricas, viga y suelo.

Los mexicanos no se pudieron sentir orgullosos de ver a su país por primera vez representado en la gimnasia, por el contrario, las redes se llenaron de terribles comentarios hacia la deportista mexicana.

Foto: makemefeed.com
Foto: makemefeed.com