Leo con sorpresa a mucha gente que ve como una verdadera opción de “cambio” para México a Andrés Manuel López Obrador, presidente de MORENA. Entiendo el descontento generalizado de la sociedad con los gobiernos priístas, panistas y perredistas, pero pensar en AMLO como presidente y creer que con ello llegará el cambio me parece iluso y conformista por decir lo menos. Hay que reconocer una realidad, hoy parece que la ventana de oportunidad para que “la honestidad valiente” que presume López Obrador llegue al poder es mayor que hace 6 años o que incluso hace 12. Lo que debería si no asustaron, por lo menos sí enojarnos.

Gente que no votó por Andrés Manuel en el 2006 ni el 2012, (y no me refiero a los millenials) hoy está convencida que en el 2018 va a ganar y que esta es la única manera de generar un cambio en el sistema de gobierno de este país que claramente está podrido.

En 2006 “el peligro para México” no llegó al poder porque el PAN y su campaña de desprestigio no lo dejaron. “La maestra, que ahora está encarcelada ayudó a Calderón a robarle la presidencia y ha sido tan ingrato que ni siquiera la va a visitar a la cárcel”, señaló Andrés Manuel en la entrevista que concedió a Carlos Loret de Mola en el noticiero de las 7 de la mañana del Canal 2 de Televisa.

Hay que reconocer que López Obrador tiene razón en mucho de lo que declaró en esta entrevista que duró más de 40 minutos y que concedió a su “ex” archienemiga Televisa. Que este país es un país de desigualdades, que lo han saqueado, que el robo del presupuesto se puede calcular en 500 mil millones de pesos anuales. Que no se necesitan más impuestos y lo que se necesita es que dejen de robar. Que los mexicanos que emigran a Estados Unidos no lo hacen por gusto si no por necesidad. Que se requiere un convenio bilateral de cooperación y producción con Estados Unidos a fin generar los empleos en el país de esos connacionales que se van y así comenzar a resolver el tema migratorio. Que no nos interesa el Plan Mérida, que lo que queremos es que haya crecimiento en el país. Que fue un error que el gobierno federal se haya involucrado en la campaña de Estados Unidos. Que fueron inapropiadas las declaraciones de Agustín Carstens, el gobernador del Banco de México, al decir que si ganaba Trump sería un huracán fase 5 para México. Que a este país se le ha causado un gran daño. Que Calderón lo convirtió en un cementerio. Que la estrategia de seguridad del sexenio pasado fue un fracaso. Que en el gobierno no conocen la autocrítica. Que ya es momento de decir basta de corrupción. Que el país requiere un cambio de verdad.

Esta es la realidad del país y no es debatible por ningún lado. Pero que entonces venga Andrés Manuel López Obrador, en su carácter de presidente del partido MORENA a decirnos que él es una autoridad moral, me parece insultante. Que nunca ha luchado por cargos o por dinero. Que lucha por ideales. Que él va a demostrar cómo si el presidente es honesto, los gobernadores y los presidentes municipales, serán honestos. Que él quiere gobernar porque lo que busca es hacer feliz a la gente, que se puede ser feliz buscando la felicidad del prójimo. Que no odia y que es feliz. Que él va a hacer de la honestidad una forma de vida “porque en el partido lo que quieren es gobernar con el ejemplo y que van a acabar con la corrupción.”

No se necesita rebatir punto por punto, simplemente para aquellos que lo ven como una verdadera opción de cambio, les hago un recuento de por qué no debemos creerle a López Obrador y por qué ni él ni MORENA son la solución a los problemas de México.

En la Delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México, una de las pocas delegaciones en las que gobierna el partido MORENA, como nunca antes se han documentado casos de corrupción. La informalidad y la ilegalidad son cosa de todos los días. Puestos de ambulantes en todas las esquinas. La inseguridad peor que nunca. Asaltos a mano armada a plena luz del día, balaceras, persecuciones, invasiones ilegales de edificios, narcomenudeo, asesinatos a la entrada de bares y restaurantes.

Acabamos de ver a empleados de la delegación bajo las órdenes de Ricardo Monreal, peleando con la productora de Alfonso Cuarón que demostró contar con los permisos para filmar. Su argumento que él es el jefe de la delegación y su autoridad está por encima de la Asamblea Legislativa. (Ignorante y prepotente). Han hecho caso omiso a las notificaciones del Instituto Nacional de Bellas Artes para impedir la destrucción de casas catalogadas por su valor arquitectónico y las ha convertido en edificios de departamentos, como lo documentó Mexicanos Unidos Contra la Corrupción y la Impunidad. Hay un grupo de simpatizantes de MORENA amenazando de muerte por twiter a periodistas y vecinos que han denunciado el narcomenudeo en la Condesa. Amenazas de muerte para el escritor Rafael Pérez Gay por pedirle al vecino que le bajara a la música en la Condesa.

Este es el ejemplo de lo que es vivir en una colonia, de una delegación, de un gobierno de MORENA. Me rehúso a pensar que esta forma de gobernar es la que va a provocar un cambio positivo para México. Claro si queremos vivir en un país de leyes y de instituciones.

A pregunta expresa sobre los casos de corrupción del delegado Monreal, Andrés Manuel López Obrador se atreve a contestar que lo que ya fue ya fue. Que él va a perdonar y que nos convoca a todos a un acuerdo para ver hacia el 2018. Le patea la bolita a Enrique Peña Nieto porque él es el mal ejemplo.

No se necesita esperar al 2018 para entender que la opción de un verdadero cambio no está en la opción menos mala o, en lo único que nos queda ahora porque lo que ya probamos no nos gusta. O darle gusto porque la tercera es la vencida.

Como mexicanos merecemos mucho más y me parece que sería trabajo de todos construir una verdadera opción de cambio para el país. ¿Porqué tenemos que conformarnos con la poca y mala oferta que hay.? De los más de 120 millones de mexicanos que somos, ¿tenemos que conformarnos con el discurso de este político hipócrita que se dice siempre atacado.?

El como presidente y fundador del partido MORENA, es igual de responsable por la corrupción de sus colaboradores más cercanos. La colonia Roma es el claro ejemplo de lo que nos esperaría si esa “honestidad valiente” llega a gobernar. Tiene la oportunidad de predicar con el ejemplo HOY no entremos ni siquiera a discutir el pasado. Ni tampoco debemos esperar a ver qué pasa en el 2018. La oportunidad de gobernar la tienen ahora y lo que están dejando ver, es tan sólo una prueba de lo que sería MORENA como partido en el poder.

Si hoy no hay resultados positivos en el balance de sus gobiernos… ¿por qué tendríamos que creerle a Andrés Manuel López Obrador?

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/11/02/actualidad/1478...

https://contralacorrupcion.mx/factormonreal/

http://www.eluniversal.com.mx/entrada-de-opinion/columna/hector-de-maule...