“Imagina un mundo en el que no haya narcos porque nadie les compra sus mierdas.”

El lunes en la madrugada ocurrió lo que se veía venir desde hace tiempo. La presión por parte de los grupos delictivos para marcar su territorio en Quintana Roo, se materializó a los ojos del mundo. El paraíso ha sido destruido. La violencia con la que se conducen los grupos delictivos y que las autoridades se niegan a reconocer terminó con el BPM Festival, donde cinco personas fallecieron y 15 más resultaron heridas, en un tiroteo producido en el Blue Parrot de Playa del Carmen.

Para los ciudadanos comunes y corrientes, la violencia en Playa del Carmen es innegable.

Playa del Carmen está infestada de drogas y narcotraficantes, pero como a las autoridades les gusta tapar el sol con un dedo, el ataque de un grupo de narcotraficantes (Los Zetas) a una empresa canadiense (BPM) que lleva diez años organizando este evento y que asume la seguridad de todas las fiestas del evento, “es un conflicto personal entre dos personas”, como informó el Gobernador de Quinta Roo, Carlos Joaquín.

En el comunicado 121 de la Unidad del Vocero del Estado de Quintana Roo, que viene acompañado por un imperdible video (http://vocero.qroo.gob.mx/mensaje-de-carlos-joaquin-gobernador-del-estad...), el gobernador afirma que este conflicto “entre particulares, conllevó a que uno le disparara al otro, lo que implicó la intervención de los guardias de seguridad, a quienes agredió para repelerlos.”

¿Cuánto tiempo se tardarán las autoridades mexicanas en reconocer de manera oficial lo que para el mundo es la realidad?, «Los putos carteles que son dueños del país», informaba desde Playa del Carmen a la redacción de Viscious Magazine un asistente a la fiesta cuyo amigo resultó herido como consecuencia del tiroteo.

El atacante ya se manifestó. El martes por la madrugada, en la colonia Ejidal, apareció el mensaje:

“Diez años de éxito, de alegría desmedida, de ingresos para los negocios locales, diez años de una organización impecable a manos de Craig Pettigrew y Philip Pulitano se acaban por culpa de una violencia que nada tiene que ver con el clubbing.” informó el 17 de enero Viscious Magazine.

Las autoridades mexicanas tienen una tarea muy difícil si pretenden seguir engañando al mundo. Pero peor aún para los mexicanos si queremos seguir tapando el sol con un dedo. Todos nuestros actos tienen consecuencias y es momento que todos reconozcamos nuestra participación en el problema. Tal vez si cambiamos el discurso las cosas puedan ser diferentes. Podemos preguntar ¿dónde están las autoridades?, pero también deberíamos preguntarnos ¿y qué hacemos los mexicanos?