Según el Atlas de Riesgos, este es el número de casas de Durango en peligro por fracturas
En el Atlas de Riesgos de Durango, se marcan las zonas de vulnerabilidad de estado, en ella se marca sobre la falla que se ubica en la colonia Gobernadores y que se llama así debido a la zona en la que se encuentra.
También el Atlas de Riesgo, también muestra también una fractura exactamente a un kilómetro de donde se encuentra la falla, ambas anomalías geológicas se encuentran inactivas.
Según el Atlas de Riesgos, este es el número de casas de Durango en peligro por fracturas
Aunque hay presencia significativa de fallas y fracturas en el municipio de Durango como la antes mencionadas, la mayoría se localizan en el poniente despoblado, por lo que el riesgo para las localidades es bajo.
Según lo que indica el Atlas de Riesgo de Durango, en la cabecera municipal, sólo hay dos casos de habitaciones puntuales en la zona poniente con posible afectación, en la zona de la falla y fractura.
En la zona urbana, las fallas no son visibles a simple vista y no se han registrado hundimientos diferenciales, cuarteaduras ni baches asociados.
¿Podrían presentarse daños en el futuro por las fallas y fracturas según el Atlas de Riesgos?
Debido al crecimiento urbano y a que las fallas tienen movimientos muy lentos, podrían manifestarse daños en edificaciones nuevas en el futuro.
Sin embargo, según criterios de la Comisión Reguladora de Energía Atómica de Estados Unidos, las fallas de Durango son potencialmente sísmicas, ya que han mostrado actividad en los últimos 35,000 años y evidencias de rupturas en el Holoceno, aunque no hay registro histórico de sismos asociados.
¿En dónde podrían registrarse los daños por estas fallas geológicas?
No es posible predecir si un sismo reactivaría estas fallas, pero de ocurrir, las zonas más vulnerables serían las colonias Gobernadores y Antonio Ramírez, por la influencia de la Falla Gobernadores.
Ante ello, se definió radios de influencia de 50 metros para fallas con desplazamiento y 20 metros para fracturas.
El nivel de riesgo actual es bajo, aunque la zona poniente de la cabecera municipal es la más susceptible a fallas y fracturas.