Diputado Tomás Montoya impulsa trabajo flexible para familias cuidadoras
El diputado local de Morena, Tomás Montoya, propuso una reforma que busca cambiar las reglas del juego en el mercado laboral de Nuevo León.
La reforma busca que las personas trabajadoras que son cuidadoras principales de Niñas, Niños y Adolescentes con discapacidad incluido el trastorno del espectro autista tengan prioridad en la contratación y acceso a esquemas laborales flexibles.
La iniciativa plantea modificar la fracción II del artículo 21 Bis de la Ley de Fomento a la Inversión y al Empleo, con el objetivo de agregar incentivos económicos dirigidos a empresas que adopten modalidades como trabajo a distancia, horarios mixtos o medio turno.
La idea es simple pero disruptiva: que las condiciones laborales se adapten a la realidad del cuidado y no al revés.
¿Cuál es el contexto de la propuesta?
Actualmente, el diseño de incentivos económicos no contempla directamente a quienes enfrentan la doble carga de cuidar y sostener un empleo formal.
Esto, según el legislador, genera un mensaje social equivocado: que trabajar y cuidar son actividades mutuamente excluyentes. La reforma busca derribar esa percepción y transformar a las personas cuidadoras en sujetos de política económica, no solo social.
El planteamiento de Montoya articula la política de cuidados con la política de inversión y empleo, generando un puente entre programas de apoyo directo, servicios de asistencia y estímulos al sector productivo. En pocas palabras, integra el cuidado a la estructura económica del estado.
¿Qué beneficios traerá la reforma?
Además, la propuesta refuerza el criterio de preferencia para el otorgamiento de incentivos a empresas que priorizan la inclusión, como aquellas que contratan a personas adultas mayores, mujeres en situación de vulnerabilidad y personas con discapacidad.
Con ello, la Ley reafirma el uso de estímulos económicos como herramienta para reducir brechas y favorecer la igualdad en el acceso al empleo formal.
Montoya también contextualizó que esta reforma se alinea con los programas sociales impulsados desde el Gobierno Federal bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, particularmente el programa de pensión universal para personas con discapacidad de 0 a 29 años, el cual ha fortalecido la estructura de apoyo para este sector.
De ser aprobada, la propuesta abriría la puerta a un mercado laboral más flexible, inclusivo y adaptado a las dinámicas reales de miles de familias en Nuevo León, enviando un mensaje contundente: el cuidado también es motor económico y merece estar en el centro de las políticas públicas.