3 hoteles llenos de color y personalidad ideales para explorar en Mérida
La capital yucateca está en la mira de todos, y no es para menos: se ha consolidado como uno de los estados más seguros del país, con una gastronomía deliciosa, espacios naturales impresionantes, como sus zonas arqueológicas y sus mágicos ojos de agua que invitan a explorar cada rincón.
Pero además de todo eso, una de las grandes sorpresas que Mérida tiene para ofrecer son sus hospedajes. Desde acogedores Airbnbs en el centro hasta hoteles coloniales llenos de historia, hay algo para cada viajero.
Sin embargo, mis favoritos son, sin duda, esos hoteles con personalidad propia y un encanto que los hace únicos.
¿Cuáles son esos hoteles coloridos y diferentes en el centro de Mérida?
Aquí te compartimos tres hospedajes con vibra colorida, diseño inolvidable y excelente ubicación, ideales para descubrir Mérida desde un lugar tan especial como la ciudad misma.
Casa Amate 61:
es un hostel que no pasa desapercibido. Su diseño combina geometría Art Déco, textiles artesanales y una paleta vibrante dominada por el rosa, que es lo que sin duda lo hace particularmente hermoso, sobre todo si buscas un spot para fotografías este lugar es ideal.
Ubicado en el barrio de Mejorada, está rodeado de vida cultural, ofrece desde habitaciones compartidas hasta suites privadas, y organiza actividades como yoga, pintura y barre. Incluso puedes disfrutar del lugar sin hospedarte, gracias a su Day Pass.
Casa Amate 62:
Es el hermano sereno de Casa Amate 61, pero aquí predominan los tonos azules, la luz natural y los espacios abiertos invitan a desconectar. Sus suites incluyen tinas, minibar y detalles pensados para el descanso.
Entre sus espacios comunes encontrarás una alberca con carril de nado, zona de cine, panadería y talleres de wellness, todas las comodidades necesarias para disfrutar y desconectarte.
Cigno Hotel Boutique:
En el pintoresco Barrio de la Ermita, este hotel solo para adultos destaca por su sofisticación y autenticidad.
El Cigno Hotel Boutique ocupa una casona del siglo XIX restaurada con respeto por los materiales y la tradición local.
Con solo diez habitaciones, ofrece una experiencia íntima y refinada. Su restaurante, Cocina Vidente, reinterpreta los sabores yucatecos con una propuesta contemporánea, mientras que sus dos albercas una en la planta baja y otra en el rooftop, completan un ambiente de lujo relajado.
¿Por qué Mérida se ha convertido en un imán para el turismo?
La combinación de su arquitectura colonial, la herencia maya, y una escena gastronómica que mezcla tradición con vanguardia, la hacen irresistible para quienes buscan experiencias auténticas.
Su oferta turística es diversa y está pensada para todos, desde el viajero cultural hasta el amante del diseño, el descanso o la aventura.