Foto: Aleteia Facebook/Erwin Bazán Gutiérrez
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BOLIVIA.- La bebé milagro, que nació tras un aborto legal, fue bautizada esta semana y llamada Victoria.

La bebé boliviana de 26 semanas de gestación, sobrevivió tras ser sometida a una interrupción legal del embarazo que sigue dando de qué hablar.

El padre Enrique Jordá, de la Iglesia La Merced, junto al vocero de la Iglesia en ese país, Erwin Bazán, fueron al hospital donde permanece la bebé para bautizarla.

Las imágenes fueron difundidas a través de las redes sociales. “Un gran abrazo a todos, no nos desanimemos nunca y sigamos orando por la salud y vida de Victoria, para que siga siendo el testimonio firme de la victoria de la Vida”, señala la publicación.

Foto: Aleteia Facebook/Erwin Bazán Gutiérrez
Foto: Aleteia Facebook/Erwin Bazán Gutiérrez

En el sitio oficial de la Arquidiócesis de Santa Cruz se publicó una columna del doctor Jorge Ybarnegaray en el que se reflexiona acerca de esta situación y se saluda la valiente actitud de los médicos que rechazaron en una primera instancia la práctica del “aborto legal” apelando a la objeción de conciencia.

“La actitud de querer acabar con la vida de un feto viable, ha sido inhumana y abominable. En todo caso debe respetarse la vida desde su origen, la concepción donde está todo el potencial de vida de un nuevo ser con su propio genoma y código genético”, se señala, entre otras consideraciones.

La madre de Victoria es una adolescente de 14 años que denunció haber sido violada (el autor estaba en manos de la justicia) y que luego de contarle acerca de su embarazo a su familia se iniciaron los trámites para la práctica del aborto legal.

En ese sentido, en la propia columna publicada en la Arquidiócesis de Santa Cruz aparece la consideración acerca de esta situación:

En el caso de la madre, ella merece una especial atención y comprensión con mucho afecto en la difícil y desdichada situación por haber llevado un embarazo no deseado y se la debe ayudar ofreciéndole todo el apoyo psicológico, moral, espiritual y material necesario. En cuanto a la bebé, luego de recibir el apropiado tratamiento en la Unidad de Neonatología y la mayor ayuda posible, si es aun rechazada por la madre, merecerá la atención de una buena guardería o la adopción. Bebé que como es natural ahora está clamando vivir y merece respeto a su dignidad.
Arquidiócesis de Santa Cruz