Foto: Notimex
Foto: Notimex
Tags:

CIUDAD DE MÉXICO.- La Orquesta Sinfónica Infantil de México (OSIM) cerró con un magno concierto en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes su 28 gira nacional de la Ciudad de México, luego de seis días de presentaciones en Campeche, Tabasco, Yucatán y Veracruz.

Los 137 instrumentistas menores de 18 años que conforman la orquesta deleitaron al público con seis interpretaciones entre las que destacaron Danzón No. 9, de Arturo Márquez, y Los Pinos de Roma, de Ottorino Resplihi. También tocaron Los planetas: Júpiter, el Portavoz de alegría, de Gustav Holst; Los Montesco y los Capuleto, de la Suite No. 2 de Romeo y Julieta; y el Vals de la Suite Mascarada, de Aram Kachaturian.

El coordinador general de la OSIM, Roberto Rentería, subrayó que la gira nacional que realizaron fue muy importante, porque visitaron varias ciudades del sureste mexicano del 30 de julio al 4 de agosto.

Agregó que la Orquesta Sinfónica Infantil de México, más que una selección nacional de niñas, niños y adolescentes, es un espacio de integración, solidaridad, comunión y desarrollo para los participantes de este proyecto que ya cumplió 18 años.

Foto: Notimex
Foto: Notimex

Este año fueron seleccionados 137 integtrantes procedentes de 25 estados de la República en más de 400 audiciones.

La convocatoria se abrió para niños de ocho años hasta adolescentes de 17 años. El promedio de edad de los integrantes de la orquesta actual es de 15 años, y los más pequeños tienen 11 años: la violinista Mónica Xaxeew Pérez de la Rosa y el clarinetista Emilio Vázquez Rivera.

Comentó que de los más de mil 500 músicos que han pasado por las filas de la orquesta en los 18 años que tiene el proyecto, muchos integran las orquestas más importantes del país, inclusive internacionales.

Habernos convertido en este semillero de talentos es un gran orgullo, pero sobre todo una gran responsabilidad que nos obliga a manejar siempre con total y absoluta disciplina y respeto a cada uno de los menores que participan con nosotros para que la formación sea integral.
Roberto Rentería