FOTO: Instagram
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GUERRERO.- Acapulco es una ciudad fundamental para Luis Miguel. Y a lo largo de una vida caracterizada por el hermetismo y un círculo íntimo tan selecto como despoblado, es su hermano Alejandro Basteri una de las personas que más cerca estuvieron. Más allá de los conflictos que en su momento los distanciaron, sobre todo por las diferencias que surgieron entre ellos por la búsqueda de su madre.

Ambas circunstancias (la mansión que el cantante poseía en la ciudad turística y la desaparación de Marcela Basteri) fueron reflejadas en la exitosa serie que le permitió al Sol del México colocarse otra vez en la cima de la escena musical, luego de un periodo prolongado de ostracismo.

Así, Luis Miguel llegó a los 49 años, en un gran momento profesional y en medio de una larga gira por Latinoamérica que en marzo lo tuvo de visita por la Argentina. Los celebró en aquella ciudad tan especial: Acapulco, claro. Y bien cerca de uno de sus mayores afectos: Alejandro, por supuesto.

Fue el segundo de los tres hermanos (Sergio, el menor, tiene un perfil muy bajo) quien utilizó su cuenta de Instagram para una foto del festejo, donde aparece junto al músico -un tanto camuflado con una gorra de visera- y dos amigos íntimos. "La humildad del ser humano es su principal fuente de sabiduría, siempre sencillo con todos y grande como siempre. Feliz cumpleaños… ¡Te amo, Bro!", le escribió Alejandro a Luis Miguel, deseándole además "buenas vibras".

Los hermanos también aparecen en una foto que subió el político mexicano Gerardo Islas, partícipe del festejo para unos pocos amigos.

Esta sonrisa del Rey Sol contrasta con los gestos adustos que justo un mes atrás, cuando protagonizó uno de los escándalos más resonantes de su carrera. Sucedió en Panamá, cuando agredió a su sonidista en pleno show, golpeándolo con su micrófono mientras por los parlantes se escucha la canción "Decídete". Tras presentar su renuncia, el técnico -con quien el cantante ya había discutido en otros recitales- presentó una demanda.

Una versión indica que luego de una queja del músico en pleno espectáculo, el técnico subió el volumen de su retorno de manera intencional para molestarlo, lastimando los oídos de Luis Miguel, ya maltrechos por una afección que enfrenta desde hace tiempo.

Ya superada esta circunstancia, el creador de innumerables éxitos como "La incondicional", "Entrégate" y "Hasta que me olvides", entre muchos otros, se permitió levantar la copa y brindar por un nuevo año. En aquella ciudad tan especial. Y en compañía de su hermano. Mientras espera, además, la confirmación de la segunda temporada de la serie que le permitió renacer profesionalmente.

CON INFORMACIÓN DE INFOBAE