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CIUDAD DE MÉXICO.- Del Toro, quien ofreció una charla magistral en el marco del Festival Internacional de Cine de Morelia compartió algunos secretos de su trabajo, en especial de su cinta más reciente que muestra una historia de amor y aceptación.

Aun cuando se podría pensar que el largometraje proviene principalmente de los géneros de terror y ficción, el realizador aseguró que fue el melodrama el que lo hizo dar forma al argumento.

“No vi películas de terror ni nada por el estilo, vi mucho drama porque es parte de mi ADN, así como las cintas de Ismael Rodríguez”, comentó el director de cintas como “El laberinto del fauno” y “Cronos”.

“Vi mucho melodrama bíblico y otros trabajos del cine silente”, apuntó Del Toro.

Acomodado en un sofá en el escenario del Teatro “Melchor Ocampo, mencionó que quería 30 minutos más para seguir hablando sobre su trabajo y su vida.

Durante la charla también recordó algunos pasajes de su infancia y cómo nació su afición por el cine fantástico.

Reconoció que no todo ha sido maravilloso al hacer sus filmes, como ocurrió con “La forma del agua”, ya que de 65 días de rodaje, 64 fueron difíciles por todos los efectos especiales y los trucos a los que tuvo recurrir para crear algunas escenas.

Sin embargo, su buen humor predominó en toda la charla, en la que no sólo fue generoso para contar sobre su trabajo, sino también del de otros, como el del director de arte Eugenio Caballero, a quien admitió que lo hizo sufrir con el “Laberinto del fauno”. Por este trabajo Caballero ganó un Oscar, “hizo un gran trabajo”.

También mencionó que él no está interesado en los superhéroes, ya que los monstruos acaparan su atención. “Cuando era pequeño me gustaban las películas mexicanas, porque siempre salían los monstruos”.

Así, entre los recuerdos y las anécdotas transcurrió la charla magistral, durante la cual Del Toro se comprometió a regresar el próximo año al FICM.