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ESTADOS UNIDOS.- Cientos de miles de personas podrían participar en manifestaciones a nivel mundial esta semana antes del inicio de una cumbre de Naciones Unidas en Nueva York, debido a que sindicatos y algunas empresas expresaron su apoyo a que se tomen medidas más rápidas para combatir el cambio climático, informaron el lunes los organizadores.

Se tienen planeados más de 800 eventos para el viernes en Estados Unidos como parte de la “huelga global contra el cambio climático”, mientras que en Alemania se han registrado más de 400 marchas. Algunos activistas también están organizando marchas en la mayoría de los demás países europeos, así como en Australia, Japón, India, Sudáfrica, Canadá y decenas de naciones.

Las manifestaciones se dan después de una protesta coordinada similar realizada en marzo pasado que atrajo a varias decenas de miles de personas en todo el planeta.

“Esta es una señal importante”, dijo Antje von Broock, portavoz de una importante alianza formada por más de 200 grupos ambientales, juveniles y religiosos en Alemania, quien resaltó que las manifestaciones se llevarán a cabo unos días antes de la cumbre climática de Naciones Unidas, donde líderes presentarán sus planes a largo plazo para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero.

El cambio climático se ha convertido en un tema cada vez más importante para los votantes en años recientes, particularmente en Europa. En Alemania, el gobierno de la canciller Angela Merkel planea anunciar un paquete de medidas para que el país reduzca sus emisiones en un 55% antes de 2030 en comparación con los niveles de 1990.

El partido de Merkel, la Unión Demócrata Cristiana, de centro-derecha, anunció el lunes que está a favor de establecer un sistema nacional de emisiones para reducir los niveles de CO2 y otros gases de efecto invernadero que se liberan a la atmósfera, al tiempo que se brindan incentivos financieros a las personas que opten por vehículos y sistemas de calefacción con bajos niveles de emisiones de carbono. El Partido Socialdemócrata, de centro-izquierda y aliado minoritario en la coalición de Merkel, en su lugar han pedido un impuesto a las emisiones de carbono, cuyos ingresos serían redistribuidos para evitar afectar en mayor medida a las personas de menores ingresos.