ESTADOS UNIDOS.- Uno de los creadores de las torturas empleadas por la CIA después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 enfrentó a los hombres sometidos a ellas el martes, al comparecer como testigo en una audiencia que decidirá si ciertas pruebas cruciales pueden ser utilizadas en contra de esos hombres en el juicio por sus presuntos papeles en esos actos terroristas.

James Mitchell, psicólogo retirado de la fuerza aérea y excontratista de la CIA, declaró por primera vez en la base naval estadounidense de Guantánamo, Cuba, donde cinco hombres serán juzgados por un tribunal militar el año entrante.

Mitchell aceptó declarar en Guantánamo para dar su versión de los hechos, que también detalló en el libro “Enhanced Interrogation” (interrogatorio acentuado), cuyo coautor es un vocero de la CIA.

“Me complace hablar sobre mi papel en el programa y lo que hizo el programa”, dijo Mitchell a la corte.

Sin embargo, en ocasiones parecía ofendido por las preguntas. Cuando el abogado defensor James Connell agradeció su presencia en la corte, replicó que “lo hice por las víctimas y familias, no por usted”.

Mitchell y otro psicólogo, Bruce Jessen, fueron contratados por la CIA para desarrollar los interrogatorios, que incluyeron el submarino, la privación de sueño y la sujeción prolongada en “posiciones estresantes”, todos considerados ahora como torturas.