ESTADOS UNIDOS.- Numerosas ciudades y pueblos históricos de la costa atlántica de Estados Unidos sobrevivieron a guerras, huracanes, enfermedades y otras calamidades, pero ahora que crecen los mares enfrentan una crisis más existencial.

Con un presupuesto total de 225 millones de dólares, por ejemplo, Charleston (Carolina del Sur) no puede darse el lujo de invertir miles de millones de dólares sin ayuda del gobierno nacional. Confía en que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército la ayude proteger la península donde se encuentra el centro de la ciudad con muros de contención, evocando las barreras construidas cuando la ciudad fue fundada hace 350 años.

Evitar las inundaciones de calles y edificios es más difícil todavía en las comunidades pequeñas como Swansboro (Carolina del Norte), de 3.200 habitantes y con un presupuesto de 4 millones de dólares.

Las comunidades costeras más vulnerables se encuentran pocos metros por encima del nivel del mar y ya se están mojando cuando suben las mareas. Los científicos estiman que el agua subirá otros 61 centímetros (2 pies), hasta 122 centímetros (4 pies) en los próximos 50 años.

Líderes municipales dicen que necesitan miles de millones de dólares de los gobiernos nacional y estatales para proteger viviendas y negocios en las comunidades de las zonas bajas. Y por más de que hasta los políticos que niegan el cambio climático estén empezando a admitir lo que se viene, hay quienes temen que los que asignan el dinero no consideren urgente hacer frente a lo que puede ser una catástrofe comparable a un tornado o un terremoto.