CUBA.- Ceder a las presiones de Estados Unidos no es una opción para Cuba, dijo el presidente cubano Miguel Díaz-Canel.

El mandatario calificó de “mentira” las promesas de Washington de que se normalizarían las relaciones bilaterales si Cuba cambia su modelo político.

“A veces llegan las ideas de que, si abandonamos una posición u otra, si abandonamos la solidaridad, el apoyo, para nosotros se abrirían las puertas y eso es una mentira”, aseguró Díaz-Canel durante una visita a la ciudad de Las Tunas, en el este de la isla.

“Pero además nosotros no queremos puertas abiertas porque vamos a mendigar, queremos puertas abiertas porque hay un diálogo serio” con Estados Unidos, expresó el gobernante a preguntas de The Associated Press ante un reducido grupo de periodistas.

Las declaraciones de Díaz-Canel tras un año de incremento de sanciones estadounidenses a Cuba para presionar por un cambio de modelo muestran la pérdida de confianza de la isla hacia Washington tras los esfuerzos del expresidente Barack Obama, que relanzó los nexos diplomáticos en 2014 luego de cinco décadas de ruptura.

Aun así, Díaz-Canel dijo que Cuba no dejará de enfrentar las medidas de “hostigamiento” con “serenidad” en lo interior, e incluso de “avanzar en el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos” en lo exterior, pero en base al “respeto mutuo” y sabiendo que siempre habrá “diferencias ideológicas”.

Cuba es “un país pequeño... que ha querido construir un ideal que puede ser el que no quiere el gobierno de Estados Unidos, pero es nuestro ideal”, agregó el mandatario, tras recorrer un hospital y una escuela de arte, reunirse con la comunidad universitaria por horas y visitar un parque popular lleno de niños corriendo y música de baile.