REUTERS/Jonathan Ernst
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ESTADOS UNIDOS.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió el lunes su decisión de asesinar al comandante iraní Qassem Soleimani, argumentando que representaba una amenaza inminente para su país, pero también dijo que eso no era lo importante dada la historia del líder militar.

“Los medios que propagan noticias falsas y sus socios los demócratas están trabajando arduamente para determinar si el futuro ataque del terrorista Soleimani era ‘eminente’ o no, y si mi equipo estuvo de acuerdo”, escribió Trump, presumiblemente escribiendo mal la palabra “inminente”.

“La respuesta a ambas es un SÍ rotundo. ¡Pero realmente no importa dado su horrible pasado!”, agregó.

Más tarde el lunes, el fiscal general William Barr sostuvo que Trump tenía autoridad para matar a Soleimani y agregó que la Casa Blanca consultó con su departamento antes del ataque.

Barr dijo a periodistas que Soleimani era un “objetivo militar legítimo” y que el ataque era un acto “de defensa”.

“Creo que el presidente claramente tenía la autoridad para actuar como lo hizo bajo numerosas bases diferentes. Tuvimos una situación en la que los iraníes ya se habían embarcado en una serie de acciones violentas contra nuestros aliados, contra el pueblo estadounidense, nuestras tropas, con el propósito declarado de expulsarnos de Oriente Medio”, señaló.

Desde el ataque del 3 de enero, críticos de Trump han cuestionado la afirmación del Gobierno de que Soleimani estaba planeando un ataque inminente contra Estados Unidos, el momento del ataque y la decisión del mandatario de no notificar al Congreso de sus planes.