La designación de Kamala Harris como compañera de fórmula del candidato demócrata Joe Biden fue, además de histórica, una muy buena decisión tanto electoral como de posible gobierno. Pero ahora tendrán que sortear el golpeteo republicano contra ella que inició desde el primer momento en que se dio a conocer la noticia. ¿Cuál es la estrategia trumpista, y cuál debiera ser la respuesta demócrata?

En primer lugar tratarán de posicionar a Kamala como una política de izquierda radical, con ideas comunistas (esto lo tenían planeado con cualquiera que resultara seleccionada). Todos los programas del “prime time” de Fox News se dedicaron justo a eso desde el mismo martes. Ligado al tema, aseguran los opinadores de derecha, de ganar los demócratas, Joe Biden no sería quien maneje la Casa Blanca, sino el ala más radical del partido, mismos que realmente decidieron la opción de Harris. Desde luego lo anterior es falso, pero como quiera tendrán que cuidar el liderazgo de Biden y al mismo tiempo mostrar a la verdadera Kamala, una política de izquierda moderada en lo económico, pero dura en temas de seguridad lo cual puede hacer un guiño a algunos republicanos, o a los votantes decepcionados de Trump.

También estarán utilizando una y otra vez el video del debate entre aspirantes a la candidatura demócrata, en el que Kamala Harris arremete fuerte contra el miso Joe Biden por temas raciales del pasado. Como respuesta, los demócratas tendrán que abrazar el hecho y usarlo como un claro mensaje de contraste con Trump: Biden sí acepta errores, y no solo eso sino que incluye en su equipo a quienes son capaces de señalarlos, lo cual habla muy bien de él.

APUNTE SPIRITUALIS. Habrá más, pero esos serán los dos principales ataques. Lo importante para los demócratas es no engancharse demasiado en los temas, pero sí tener listas las respuestas para no minar la tendencia electoral a su favor que tiene que ver con un rechazo a Trump combinado con la fuerza de moderación y unidad que Biden representa.