Tanto ruido mediático no ha permitido valorar la relevancia del trabajo del grupo de expertos, GIEI, de la CIDH. Si bien una parte de su amplia labor se concentra en su versión sobre la incineración de los normalistas, no comparte la investigación de la PGR, en su trabajo existen elementos que convergen con el de la Procuraduría y que pueden ser clave.

El GIEI ha sido colocado en un escenario complicado. Se ha ganado la confianza de los padres de familia de los normalistas y de sus muchos seguidores, tiene una visión crítica claramente focalizada sobre el trabajo de la PGR y ha emitido abiertamente su opinión sobre algunos temas, lo cual no es muy común en el país.

Todo esto, más opiniones sesgadas e intencionadas, ha creado una imagen del grupo que no tiene que ver con lo que ha hecho, con los objetivos que se ha planteado y con su tono discursivo ante los padres de familia, el gobierno y los medios de comunicación.

El grupo se ha convertido en una válvula de escape. Si no lo tuviéramos entre nosotros estaríamos en la confrontación plena y sin elementos que pudieran dar salida y convergencia.

El que una organización de la credibilidad de la CIDH esté investigando, con el aval y el apoyo del gobierno tomando como base el trabajo de la PGR, permite que el caso tenga muchos acreditados ojos.

Sin quitarle mérito a lo que hizo la Procuraduría, el clima se ha enrarecido y todo está siendo susceptible de ser cuestionado. No casualmente se ha ido construyendo un ánimo adverso para todo lo que sea gobierno. Es cuestión de revisar encuestas recientes para percatarse de que la sociedad no cree en lo general en el trabajo de la PGR y que la credibilidad del gobierno es sin duda preocupante.

El GIEI es ya un factor en el caso. Lo es por su trabajo serio, porque ha sabido entender su papel y sobre todo porque al interior de las reuniones con los padres de familia ha tenido la sensibilidad y la capacidad de atemperar los ánimos, los cuales con facilidad, y hasta cierto punto justificadamente, se desbocan.

Quizá no tenemos todavía una idea precisa de lo que hemos avanzado en el triste y doloroso caso. Quizá no sabremos con exactitud qué fue lo que pasó, pero si algo no se puede dejar de hacer es buscar la verdad. Quizá a algunos les puede molestar el GIEI, pero sin éste no llegaremos a la verdad.

[-] RESQUICIOS. Así lo dijo:

Trump cree ser hombre de espectáculos, no lo es. Yo lo soy. Te tengo un consejo: trae hielo, me acabo de enterar de que Dios es mexicano. Va a necesitar mucho hielo: George Clooney, actor.

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