Hoy voy a compartir un escrito del 2005, fue publicado en mayo 23 en muchos diarios de Tamaulipas, algunos de ellos ya no tienen permitido publicar los artículos de OPTIMUS, lo cual muchos interpretan como atentado a la libertad de expresión, yo simple y llanamente pienso que es una cuestión de línea editorial.

Tal vez se pregunte usted la razón de retomarlo, pero creo que la respuesta va implícita, hay cosas que nunca cambian y hay quienes no quieren cambiar, al ver las críticas por la elección de la CNDH a nivel nacional, no dejo de pensar en que aquí en Tamaulipas la comisión la dirige una empleada del gobernador de ustedes.

Va entrecomillado, a fin de que se diferencie, pero tal vez no sea necesario hacerlo así, pues la vida es cíclica. A todos nos queda claro.

“Se acabó la luna de miel en Reynosa, como era de esperarse, un grave error culminó en tragedia, enlutando a tres buenas familias.

Por el simple y sencillo delito de ser jóvenes e ingerir bebidas alcohólicas en la madrugada, los muchachos fueron acribillados, por tener además la osadía de rebasar el vehículo donde viajaban las fuerzas especiales convocadas por el presidente municipal de Reynosa, para “proteger” a la ciudadanía.

La tragedia muestra tal cual es la verdadera dimensión de la irresponsabilidad del gobierno federal, y desde luego la ingenuidad de la autoridad local, pues los asesores del presidente municipal, nunca previeron este posible desenlace.

Ojala que alguien les indique, que para combatir a la delincuencia organizada, es decir a las mafias, no son necesarios los operativos impresionantes, en los que parecen nuestras ciudades tomadas por el ejército y bajo estado de sitio.

No es así, y está plenamente demostrado que para eso existen las instancias adecuadas, pues las policías preventivas, de cualquier orden de gobierno, deben dedicarse exactamente a eso, a prevenir los delitos, no a cometerlos.

La prepotencia con la que actúan, con sus uniformes de “súper- soldado” y sus actitudes de “perdona-vidas”, tarde o temprano tenían que dar el fruto esperado, no se puede combatir la impunidad con más impunidad, por ello es el enojo de la ciudadanía de Reynosa, porque ya lo veían venir todos, excepto quienes tenían la posibilidad de evitarlo.

Hace apenas unos días, fue noticia el supuesto enfrentamiento de policías federales preventivos con narcotraficantes, en el que resultó lesionado un abogado que pasaba por el lugar en su vehículo, y con la misma rapidez con la que sucedieron los hechos, estos fueron minimizados en los medios de comunicación.

Igual que ahora, en el que la PGR se apura para enviarnos un comunicado en el que informan que los muertos llevaban armas y que agredieron a los integrantes de la PFP, por lo que estos al repeler la agresión los ultimaron.

Como si nadie en Reynosa supiera que tipo de vehículos manejan los delincuentes, quieren hacer creer que estos peligrosos estudiantes llevaban una doble vida, en la que de día eran buenos estudiantes y por las noches unos consumados bandidos.

Por ello en el portal noticioso En Línea Directa.info de Reynosa se pueden leer los mensajes que los cibernautas le envían a su presidente municipal, reclamando a él personalmente el cambio que había prometido y responsabilizándolo de las muertes, pues durante meses se jactó de que él había logrado traer a Reynosa, ese gran número de policías especiales.

En toda la frontera de México con los Estados Unidos, lo que se requiere no es la militarización ni los patrullajes aparatosos, lo que hace falta es investigación especializada y con estrategia, para cerrar las posibilidades de comercialización de la droga en este lado de la línea divisoria.

La ciudadanía sabe que el tráfico de estupefacientes, difícilmente se va a evitar, por la simple y sencilla razón que la demanda en el lado americano es muy elevada, pero agradecería enormemente que los esfuerzos federales se encaminaran a evitar el menudeo en nuestras ciudades.

Con ello, se evitarían tragedias como la reciente. La población lo único que espera de las autoridades, de cualquier color, es que le brinden la tranquilidad y la seguridad a la que tienen derecho.

Ojala que algún asesor del presidente de Reynosa, le sugiera dirigirse a su primo, para que le envíen en lugar de tanto asesino en potencia, unos cuantos Agentes Federales Investigadores, que cumplan la encomienda de dar tranquilidad a los habitantes de Reynosa, esto es lo que todos le reclaman a CABEZA DE VACA”.