No queda claro si en esta ocasión la CNTE le va a hacer caso al Presidente. Ayer, el mandatario les pidió que sean “conscientes”, junto con una velada crítica a lo que están haciendo en Michoacán.

El Presidente dijo algo que no está muy claro cómo interpretarlo: “no reprimiremos a la CNTE, pero no vamos a dejarnos chantajear”. Todo indica que no quiere enfrentar a la Coordinadora, lo que puede llevar al conflicto para largo. Si algo tiene la CNTE es una capacidad de maniobra efectiva y más en estados donde es muy fuerte, como es en Michoacán.

La CNTE sí le está entrando al multicitado juego de vencidas. Lo está haciendo tanto con el gobernador Silvano Aureoles como con la Presidencia. Saben que existe una distancia real entre el gobierno del estado y el federal y están viendo hasta dónde pueden jalar la liga.

El desencuentro de Silvano Aureoles con el Gobierno federal, en particular con el titular de la SCT, anda en la etapa de los tuitazos. Quizá este enfrentamiento también pase por el recuerdo del apoyo que Silvano otorgó a José Antonio Meade en la elección presidencial, hecho que anda en el interpretar y sobreinterpreta las cosas.

El gobernador lanzó ayer un reto el cual de alguna manera busca enfrentar en otros escenarios a la CNTE. Acepta que se audite la SEP del estado como lo pide la Coordinadora, pero al mismo tiempo propone que se audite también a la organización de los maestros.

Lo que en el camino también pudiera estar buscando la CNTE es ganar posiciones ante la inminente discusión sobre la propuesta de Reforma Educativa del Presidente, la que va a sustituir a la conocida como la “mal llamada”.

Muchos temas más están en la mesa. No se puede perder de vista que, aunque el Gobierno no lo quiera ver así, la CNTE lo está poniendo a prueba, lo anda calando. Quiere ver hasta dónde va a llegar siendo ya que saben de entrada que López Obrador no va a tomar la decisión de desalojarlos de las vías del tren.

No es casual que su crítica esté dirigida centralmente en contra del gobernador. Con el gobierno central la CNTE no se ha metido. Las opiniones del Presidente y de la titular de Gobernación les han de haber caído en lo general bien, con todo y que en el camino se han llevado uno que otro rozón inevitable.

Lo que exige la CNTE, reconociendo que a lo largo de muchos años el sector magisterial ha sido muy castigado, se ve más como forcejeo político que como una revisión sobre las condiciones de trabajo. Son acciones y formas que tienen que ver con la CNTE desde su creación.

Por un lado busca la defensa de las condiciones de trabajo de los maestros, en muchos casos con base en presiones internas a los profesores que componen la organización, y por el otro lado han logrado al paso de los años tener una fuerza real más que por ser un ente gremial, por ser una organización marcadamente política. Si bien todo es político, la CNTE hace de la acción política su razón de ser, y tiene en sus efectivas movilizaciones su estrategia probada y reconocida.

¿Dónde y cuándo va a parar la toma de la vías del tren? No está claro. El conflicto ya escaló y no se le puede dejar suelto. El cierre de las vías está causando serios problemas y ya provocó una firme reacción del sector privado, el cual le está exigiendo al Presidente que resuelva en lo inmediato el asunto.

López Obrador asegura que no lo van a “chantajear”, pero en el fondo algo de eso está tratando de hacer la CNTE. El Gobierno federal no puede hacerse a un lado dejando que el conflicto se alargue.

Suponemos que nadie sensatamente pide reprimir o desalojar las vías por la fuerza. Lo que sí se pide es que se coordinen, que dejen de agarrarse a tuitazos y que arreglen el problema.

No más que eso.

RESQUICIOS.

Está llegando a su fin el juicio en contra de El Chapo Guzmán. Se dijeron muchas cosas, algunas de ellas escandalosas. No está para creerse todo, pero no está tampoco para pasarlo por los rumbos de la nave del olvido.