FOTO: Posta/ Saúl García
FOTO: Posta/ Saúl García

La sociedad de Matamoros se encuentra consternada, la Fiscalía de Tamaulipas reventó, así se dice en el argot periodístico, un tema de corrupción de la Junta de Aguas y Drenaje de Matamoros.

Se señalan con “N” los apellidos de prosapia, se menciona el monto, ridículo por cierto, pues acá en la tierra de Rigo Tovar se ha pensado siempre que la “caja de galletas” alcanza para más, pero además se dice claramente las funciones que desempeñaban los indiciados, que no han sido detenidos, sino simplemente señalados e identificados por cualquier aprendiz de Sherlock Holmes.

El golpe es directo y contundente contra la administración de Leticia Salazar, pues el mismo comunicado de la Fiscalía indica claramente el trienio en referencia, pero lo curioso del caso, es que los señalados en forma velada, solo estuvieron en el cargo 6 meses, no se señala a quienes operaron la Paramunicipal los 30 meses restantes, tal vez, porque aquellos siguen con funciones administrativas en el gobierno de Tamaulipas.

Resulta catastrófico para la impartición de justicia el develar lo que debería de ser manejado con sigilo, pero en tratándose de juicios mediáticos, esto es muy común, ya que los vientos soplan a favor de quienes tienen por costumbre fabricar culpables.

Los médicos dicen que el “Vómito Negro” es la solución a algunos males, pero de ello solo se hablaba antes en los cafés, nunca en algún simposio de medicina moderna.

En fin, dejemos la antropofagia y vámonos a otro tema.

No soy cinéfilo, me desespera mucho ver películas con “letritas abajo” y más, mucho más, escucharlas dobladas, pues en ocasiones el tono de la voz que les imponen no concuerda con las características físicas o mentales de los protagonistas.

Por ello, me solazo cuando circunstancialmente veo alguna película en español que aborda con profundidad algún tema actual.

En el cine norteamericano es muy raro encontrar esto, el último esfuerzo se ha convertido en ícono, pues aunque muchos piensen que “Forrest Gump” es una película sobre un hombre con capacidades diferentes, la realidad es que es una crítica profunda a una “Sociedad con Capacidades Diferentes”. (Si no lo cree así, vuelva a verla, se lo recomiendo).

México se ha quedado rezagado, el cine es para entretener, dicen, como antes decían que el cine era para divertir y vaya que nos divertimos con el cine de ficheras que dio la vuelta al mundo sin que nadie entendiera el léxico y mucho menos la intención.

Sin embargo hace varios años vi una película mexicana con actores protagonistas que no recuerdo de que país del cono sur son, pero si recuerdo el título “Un monstruo de mil cabezas”, ella no aborda el tema sustancial de Guillermo del Toro, sino la rebeldía y desesperación de una mujer ante la insensibilidad del mundo contemporáneo, a raíz de la sorpresiva enfermedad de su esposo.

Acorde con la época que vivimos, la protagonista, (excelente actuación), se enfrenta pistola en mano a todo ser humano que representa la corrupción, la indiferencia y la insensibilidad de una sociedad dominada por intereses corporativos.

Pero fue una raya en el agua, ya no me he encontrado por sorpresa, con algún otro esfuerzo que muestre la lucha de clases con acierto, que haga pensar al espectador que a veces la moral y la ética son esenciales para el desarrollo de la sociedad.

La Moral se perdió junto con la Tabla Axiológica en algún recodo de las innumerables reformas educativas y la Ética…… ¿Que es la Ética?

Por ello me sorprendió la frase que utilizó Edy Pintor hace unos días en algún Post de redes sociales, en el que sintetiza de manera genial el pensamiento de muchos en Tamaulipas, cansados, agobiados y desesperados (como en la película en referencia), de tanta humillación e insensibilidad. Para el periodista de Tampico radicado en el extranjero por razones de seguridad, no es de mil, sino simplemente, EL MONSTRUO DE 3 CABEZAS.

Jorge Alberto Pérez González

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