FOTO: Posta/ Saúl García
FOTO: Posta/ Saúl García

Parece que no entienden en este país que las cosas han cambiado, persisten e insisten a pesar de las evidencias claras, en hundir al país en lugar de adecuarse a los cambios de las políticas públicas que no es un fenómeno nacional sino que abarca ya muchos países, por lo que sin duda es ya un fenómeno internacional.

La olla de presión está a punto de reventar, pero pareciera que los antes beneficiados de los privilegios no se han percatado de ello, o simple y sencillamente no les importa llevarse entre las patas de los caballos de asalto, al país.

La firma del T-MEC (Tratado entre México Estados Unidos y Canadá) o USMAC como lo definen nuestros vecinos más cercanos o CUSMA como se nombra en la parte más cercana al polo norte, ha quedado definido firmado y acordado con los lineamientos generales propuestos desde el inicio por las naciones más fuertes económicamente hablando.

Este planteamiento que ya fue acordado, aunque falte la resolución del Congreso norteamericano, fue firmado sin letras chiquitas, sin adenda alguna, solo con la finalidad de equilibrar la competitividad de los países firmantes.

Parece ser que los empresarios mexicanos no entendieron lo que significó el incremento del 100 por ciento del salario mínimo en la frontera y hoy lloran por lo que están seguros que habrá de venir.

Desde el inicio de las reuniones de acuerdo para la firma del nuevo tratado comercial, tanto Canadá como los Estados Unidos hicieron ver la gran diferencia entre salarios en los tres países, no estar al tanto de la propuesta inicial refleja solo por parte de un sector económicamente fuerte, aferrarse a sus antiguos márgenes de operación.

El tema principal en el año 2017 fue el salario de los trabajadores, pero además la conformación de los sindicatos, pues tanto Estados Unidos como Canadá están convencidos de que, la creación de
sindicatos libres de influencia, permitirá una mayor presión para el tema salarial en México.

Así que no hay manera de irse por la tangente, los salarios tendrán que adecuarse al mercado de los tres países y esto sin duda acarreará beneficios para una clase que no ha tenido la oportunidad de educar a su descendencia, pues los ingresos laborales de los obreros no les permiten mandar a sus hijos a la Universidad.

Lo doloroso para muchos, es que este es el único tratado comercial en el mundo que fija reglas de origen para la producción de vehículos, pero que además, obliga a los fabricantes a pagar a sus obreros especializados un salario mínimo de 16 dólares por hora en cualquier de los tres territorios, pues no hacerlo así, impedirá que los autos puedan ser exportados entre los miembros del tratado.

La falta de argumentación por parte del gobierno de México, (pues no se cuenta con los mejores comunicadores para estos menesteres), provoca que los verdaderos afectados, en su dolor la última línea del estado de resultados de su empresa, inicie una campaña de riesgo para el país, en la que sin duda los más grandes afectados serán quienes hoy no están dispuestos a ganar menos que en los últimos años.

La visión empresarial esta nublada, la política está perdida ante la mala táctica de persistir en la estrategia de la explotación del hombre, olvidando por completo los beneficios de una sociedad más justa, más educada pero sobre todo, más democrática.

El mayor ejemplo de lo que está por venir en el país, ya sucedió en Matamoros, Susana Prieto, la educadora de obreros, dio el anticipo de manera circunstancial, aunque muchos le atribuyeran el origen a Napoleón Gómez Urrutia, al Senador Ricardo Monreal, al Presidente de México y hasta por último, al gobernador de Ustedes.

Lo sucedido en el noreste de México no tiene nada que ver con fines políticos, sino con una olla de presión que reventó, en el momento en que la política quiso dominar la inconformidad y en el que ella misma pretendió convencer a otros de que era correcto no cumplir una
cláusula del contrato.

La vergüenza del país la hizo ver la COPARMEX al publicar el nivel salarial que ocupaba México, el 19 de los 21 países de Latinoamérica, notificación elaborada antes de que llegara AMLO a las urnas, pues la elección fue en julio y este aviso lo dieron en Mayo del 2018. Pero aun con el incremento del salario fronterizo, nuestro país apenas hoy ocupa el lugar 18 de esa misma lista.

¿Porque no abren los ojos?

Hoy pretenden borrar, por cuestiones meramente políticas la realidad de un país que en la corrupción basó el crecimiento de unos cuantos. Creo que ya es tiempo de que ese sector de privilegios, antes de que se arrepientan, se dé cuenta de que EL MUNDO ESTÀ CAMBIANDO.

Jorge Alberto Pérez González
www.optimusinformativo.com
optimusinformativo@gmail.com