Parece mentira pero la oposición extraviada ya tiene garantizado un escaño en la Cámara de Senadores, gracias a la gran campaña que ellos le están haciendo al Epidemiólogo Hugo López Gatell, así, sin parangón en la historia política de México, será el PRI y el PAN quienes apuntalen su inminente llegada a la Cámara Alta, aunque seguramente bajo las siglas de MORENA.

En el haber de los anticipos acertados de Carlos Loret de Mola, estará el destape de la que hoy es considerada la figura de mayor relieve de la 4T, a excepción claro de Andrés Manuel López Obrador.

No se puede entender de otra manera cuando el gobernador de Ustedes aquí en Tamaulipas desata una andanada mediática en contra del epidemiólogo, acusándolo de la caída económica del país, basado en que todo se debe a los errores de las proyecciones y de las estrategias implementadas.

Para entender esto, debemos remontarnos a los meses de Marzo y Abril, al inicio de la pandemia, donde las críticas se centraban en los bajos números de infectados en la República Mexicana. En aquel entonces se acusaba de minimizar los números, de no hacer las pruebas necesarias y desde luego en la falta de apoyo para los gobiernos estatales en materia de Salud Pública.

Se entiende claramente que cuando ellos se quejaban de falta de apoyo se referían exclusivamente a dinero “constante y sonante” que ya estaban acostumbrados a malversar. Tal vez el enojo se produjo precisamente unos segundos después en que el gobernador se enteró que los apoyos para los damnificados de Reynosa, Valle Hermoso y la Frontera Chica se harían directamente desde el gobierno federal, lo cual vino a ser como la gota que derramó el vaso, pues ya vislumbraba algo de sobrante, producto del FONDEN.

El que sean 10 gobernadores del PAN, PRI, MC, PRD y hasta un Independiente no deja de ser una señal muy clara, sobre todo cuando ya hasta promocionan una razón social, La Alianza Federalista de Gobernadores.

Los gobiernos estatales manejan a su antojo los números del covid19, esto no es nuevo así ha sido desde un inicio, algunos tienen un índice de letalidad moderado, otros francamente abatido, pero otros muy lejos de la realidad al incrementar el número de contagios en forma selectiva, como si el virus atacara en función de los colores partidistas, este manejo es tan notorio que difícilmente se puede sostener.

La operación es muy sencilla, ellos desde su bunker epidemiológico, controlan las pruebas, la información y además deciden en qué lugar se hacen más y en donde se debe de subir por obra y gracia del interés partidista.

La realidad los aplasta, el país tiene, según los números de Gatell 416,170 casos al día último del mes de julio con 46,000 fallecidos, esto significa una tasa de letalidad de 11.05 por ciento, Nuevo León tiene una letalidad de 3.55 por ciento, según sus números estatales, pero según los datos nacionales su letalidad está ubicada en el 6.23 por ciento, por debajo de la media nacional.

Tamaulipas no se queda atrás, al menos los números no se alejan tanto de los nacionales, pues según Gob Tam el número de casos se ubica en 16,673 por 999 fallecidos, lo cual representa un 6 por ciento de letalidad, cuando a nivel nacional lo colocan con una tasa de 6.31 por ciento.

Sin embargo en el espectro estatal y con los datos de la aplicación de Gob Tam, hay una disparidad enorme entre las ciudades del estado, tomaré por ejemplo solo dos llaves, Matamoros- Reynosa y Nuevo Laredo- Ciudad Madero, esto en función de la similitud de contagios que presentan esas dos ciudades.

Reynosa con 3,290 casos confirmados tiene como fallecidos registrados a 388 personas, esto significa un porcentaje de letalidad de 11.59 por ciento, mientras que Matamoros tiene 3,283 casos con 148 fallecidos, lo que la ubica en un índice de letalidad de 4.50 por ciento.

Ahora bien, en Nuevo Laredo se reportan 1,578 casos confirmados pero con 144 fallecidos, esto significa un 9.12 por ciento de letalidad, mientras que Ciudad Madero con 1,575 casos confirmados solo tiene reportados 39 fallecidos, es decir el 2.47 por ciento de letalidad.

Estadísticamente hablando estos comparativos no tienen sustento, la diferencia en población entra ambas llaves nos lleva a una conclusión ficticia, sembrada toda con interés político, pues resulta que Reynosa y Nuevo Laredo las gobierna localmente el PAN, mientras que Matamoros y Cuidad Madero las gobierna MORENA.

Si con estas estrategias el bloque de gobernadores apátridas quieren tumbar a alguien les tengo una mala noticia, más pronto de lo que se imaginan tendrán que expresar respeto ante EL SENADOR LÓPEZ GATELL.