Dios es el proveedor de todo don bueno y perfecto. Aunque es posible que tengas algunos obstáculos en tu camino en este momento, agradece al Señor por la fuerza que Él te da para superarlos. Gracias a Dios continuamente por todos los regalos que Él te colma, tanto grandes como pequeños. Si anotaras todas sus bendiciones, llenaría cada pedazo de papel que posees, ¡y algo más! En lugar de enfocarte en las partes de tu vida que no van según lo planeado, elige enfocarte en las cosas buenas que Dios ha puesto en tu vida. Recuerda, Dios puede tomar lo que está roto y volverlo a completar.

Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de variación. Santiago 1:17