El día de hoy necesitamos exigir a nuestros diputados que voten a favor de la paridad, y no a medias, sino una paridad total.

“En Comisión de Seguridad, una compañera y yo preguntamos sobre incidencia delictivas y un hombre me decía: ay no mi reina, mejor tú pregunta por cosas como de programas sociales para ayudar a la prevención, pero no preguntes por delitos porque eso está muy fuerte”. Venecia Guzmán, regidora de San Pedro, compartió este testimonio a principios de junio junto con muchas mujeres que publicaron en Twitter las experiencias que han vivido por ser mujeres en la política.

Es una realidad que las mujeres no somos representadas, ni votadas en igualdad de condiciones. Pienso que hay muchas mujeres, incluyéndome, a las cuales no les atrae ser servidoras públicas o involucrarse en la política por conocer la clara desventaja, la desacreditación, la violencia política y las dinámicas que existen para que una mujer no pueda crecer en este ámbito.

Sin embargo, existen mujeres a las cuales admiro, que a pesar de estas circunstancias, han luchado contra este sistema y hoy nos representan. El problema es que ellas no deberían de estar ahí “a pesar de” deberían de estar ahí y punto. Además, no deberíamos de tener solo unos cuantos ejemplos.

Existe una increíble falta de paridad en gobiernos y leyes en nuestro país. En el estado de Nuevo León solo 10 de 51 municipios son dirigidos por mujeres. También se debe de mencionar la notable diferencia en los sueldos. El Norte publicó recientemente una infografía que incluía el porcentaje de gasto en nomina que se lleva cada sexo, y no fue sorpresa el concluir que los hombres ganan en promedio un 39% más.

Aunque a nivel federal se aprobó la reforma constitucional de paridad, el Congreso de Nuevo León ha dejado transcurrir un año sacándole la vuelta y retrasando el tema. Esta reforma implica paridad en todos los puestos de los tres poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como en todos los niveles. Al igual, se agregó la reforma que se aprobó el pasado 13 de abril la cual modifica ocho leyes federales en materia de violencia política contra las mujeres.

Estas reformas protegen los derechos políticos de las mujeres. y promueven que toda persona tenga acceso en condiciones de igualdad a las funciones públicas.

Hemos visto y escuchado a distintos movimientos como Derecho a Gobernar, Mujeres+Mujeres, RED Paridad NL, Basta NL, El Futuro Florece, entre otros, iniciar distintas activaciones y campañas para insistir en que se aprueben las reformas en tiempos y forma.

Con toda esta presión el 26 de junio se llevó a cabo la sesión de la Comisión de Puntos Constitucionales del Congreso de Nuevo León, en el cual se analizó y se aprobó el dictamen a medias, con una notable falta de interés. Sin embargo, el día de hoy existe una oportunidad de que corrijan este dictamen para que se pueda aprobar a tiempo para las elecciones del 2021. Lo que falta es simplemente armonizar, y como tradujo Angie Maldonado una integrante del movimiento Derecho a Gobernar: “armonizar consiste sencillamente en hacer copy-paste de lo que se acordó a nivel federal”.

Necesitamos garantizar el acceso de las mujeres a sus derechos políticos. Basta de más discursos a favor de la igualdad de las mujeres cuando no se demuestra en acciones.

Querido lector o lectora, está en nuestras manos el exigirles a nuestros diputados que aprueben la paridad en todo y garanticen que las mujeres puedan participar libres de violencia. Aún tenemos el día de hoy para hacerles llegar este mensaje activamente a las personas que nos representan en el congreso.

Te invito a compartir en redes sociales y etiquetar a tu diputado, debemos levantar la voz ya que aún no es tarde para unirte a esta lucha si no lo haz hecho. Que el ser servidora pública no sea una hazaña de pocas mujeres valientes si no una realidad que podamos alcanzar muchas como un medio para crear el mundo que queremos.