Deberíamos de celebrar cuando llegan las lluvias, y es que en nuestra región hemos pasado momentos muy preocupantes debido a la falta de agua, así que cuando llueve deberíamos todos estar contentos, sin embargo no es así, ya que en estas épocas es cuando los accidentes viales se incrementan, y en la mayoría de los casos es por la falta de precaución de los propios conductores.

Como sociedad deberíamos ser más responsables y entre nosotros mismos impulsar que nuestra comunidad tenga más cultura vial. Aunque se han hecho decenas de campañas, es triste decir que cuando llueve aunque sea de forma leve, ya es cotidiano que al transitar podamos observar un accidente tras otro, esto gracias a la imprudencia de muchos, como en las tradicionales carambolas.

La cultura vial no es difícil de aplicar, solo requiere que el conductor sea responsable y ponga toda su atención en lo que está haciendo, pero a veces las distracciones como ir texteando, hablando por teléfono o ver las notificaciones de las redes sociales, hacen que en un pequeño descuido se registre un accidente automovilístico, y por la culpa de uno la llevan otros.

Todavía es fecha en que hay quienes por ejemplo no se ponen el cinturón de seguridad, o esos que ni se toman el tiempo de encender las direccionales y mucho menos toman su distancia. Esos malos conductores son quienes predominan los accidentes viales.

No solo se trata de daños materiales, pérdida de tiempo, caos vial y estrés, ya que en algunos casos lamentablemente también se pierden vidas. Esas tragedias son las que deberían hacernos reflexionar muy profundamente, y caer en la simple lógica de que muchos accidentes podrían evitarse si todos tuviéramos responsabilidad al volante.

Si pusiéramos atención y fuésemos responsables entonces podríamos presumir de una alta cultura vial, y siendo el Estado que somos tan importante nacionalmente deberíamos de esforzarnos. Es más, a veces uno puede ver en la calle a ciudadanos al volante que no se puede comprender el por qué les dieron la licencia de manejo, porque cuando manejan lo hacen como si solo existieran ellos en la vida y los otros conductores fuesen invisibles.

También es importante mencionar que en esta Nueva Normalidad nos hemos visto obligados a portar el cubrebocas aún dentro del vehículo, por lo que el hecho de manejar requiere muchísima más concentración para evitar accidentes, debido a que al utilizarlo la visibilidad se complica para algunas personas. ¡Ahora más que nunca necesitamos aplicar la cultura vial!

La temporada de lluvias ya inició, por lo que es muy importante que intentemos ser responsables y empujemos en nuestra comunidad los beneficios de aplicar la cultura vial. Siendo conductores atentos podremos evitar muchos accidentes y tragedias, no nos cuesta nada poner nuestra atención al volante y es urgente que se haga costumbre el respetar a todos los demás, porque no solo se trata de uno solo, sino de todos.