Una sintomatología adicional para este virus deberá añadirse a las ya conocidas, me atrevo a escribir esto, porque ahora todos somos expertos gracias al WhatsApp, al FaceBook y al Twitter.

En esas aplicaciónes está el futuro de la humanidad, absolutamente sintetizada nos llega la información referente a; los síntomas del covid19, a las relaciones internacionales, a los precios del petróleo, a la aplicación de las leyes y a la instauración de los virreinatos.

Todos opinamos de lo que no sabemos, inducidos cierto está, pero tanta información a la mano nos hace dueños de las ideas ajenas, poseedores de un Doctorado en todo y desde luego, factores de comunicación instantánea, porque lo que llega coincide plenamente con lo que creemos y sin pensarlo, ni mucho menos verificarlo, lo reenviamos.

Esa sintomatología adicional se denomina Sentimiento de Grandeza.

No importa desde luego el nivel de educación que se tenga, para los más bajos la respuesta es, “De algo nos tenemos que morir”, para la clase media es, “El comunismo nos está invadiendo”, para los ricos es, “Cuanto voy a ganar con esta crisis”, para los más ricos y ahora sin privilegios es, “Cuando caerá el vejete ese”, y para los políticos encumbrados, “Como aprovecho esto”.

Algo sucede con el gobernador de Ustedes, aquí en Tamaulipas cada día le abonan más al enfrentamiento con la federación y al desconocimiento de las instituciones, basta leer el último decreto publicado el jueves 23 de abril para entender la magnitud de la intención.

Por principios de cuentas, el decreto emitido es para las reglas de operación del fondo establecido por la crisis por la pandemia, pero con una intención desproporcionada el gobernador de Ustedes añade y establece un Acuerdo Gubernamental, cuya figura jurídica resulta de ínfimo valor, pero que al incluirla en el decreto nos obliga a recurrir al Amparo Constitucional.

Ya me veo como “El Palillo”, famoso comediante del siglo pasado, ejerciendo mi labor con un amparo en el bolsillo. Todo provocado porque a alguien se le ocurrió una gran idea, grandotota.

Lo más valioso que tenemos los mexicanos es la Patria, para conservarla, debemos de respetar la Constitución General de la República, de donde derivan todas las leyes, pero además a la que está sujeta la Constitución Política del Estado de Tamaulipas.

Este Acuerdo Gubernamental carece de todos las dimensiones jurídicas equiparables a una legislación, no tiene pues valor jurídico alguno, pues violenta el Articulo 29 de la Constitución General, ya que la desaparición de las garantías individuales no le compete a él.

Sin embargo su atrevimiento a publicarlo, nos obliga a quienes ejercemos la libertad de expresión a buscar el amparo de la justicia, no por capricho sino por congruencia ante las acciones de gobierno que atentan contra los derechos constitucionales.

Un Estado de la República Mexicana no es soberano, es autónomo pero sujeto un Pacto Federal, al que a todas luces pretende desconocer sin los procedimientos adecuados, imponiendo su voluntad y capricho, a todos los ciudadanos que habitamos Tamaulipas.

Como en lo particular me siento agraviado en mis derechos constitucionales de libre tránsito, en mis derechos de asociación, de reunión y de expresión, lo cual flagrantemente viola mis garantías individuales, tendré que solicitar la restitución de ellos.

Resulta muy grave la emisión del Decreto, resulta muy intimidante el texto escrito, resulta preocupante el video difundido en redes sociales, donde con una actitud retadora a sus gobernados, toma decisiones que violan los derechos de los habitantes de Tamaulipas, si Usted se lo permite a su gobernador estimado lector, estará avalando la violación de la Constitución General de la Republica, estará perdiendo sus garantías individuales y estará dando por sentado, que Usted avala la separación del estado y la creación de un Virreinato en nuestra Patria.

Si Usted es amigo del gobernador, dígale que esto trae Truco, recomiéndele que no les haga caso a los asesores externos, sobre todo cuando le lleven, algunas IDEOTAS.