Después de 18 años de lucha, y con una mayoría importante en las votaciones, por fin, el pasado 1 de diciembre, Andrés Manuel López Obrador recibió la banda que lo acredita como el Presidente de México.

Durante el acto, uno de los más solemnes en la política mexicana descubrí algo muy singular. Si bien el protocolo nos da una guía y una estructura para desarrollar nuestros eventos, comunicación y comportamiento, de ninguna manera es algo rígido. Es decir, el protocolo nos orienta amablemente, no nos coacciona a comportarnos de cierta manera o llevar a cabo eventos con inflexibilidad. Por el contrario, el protocolo es elástico y maleable a nuestra personalidad, los eventos o aquello que deseemos destacar.

Desde el inicio de transición entre Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel notamos algunos detalles que nos hicieron sospechar sobre rupturas del protocolo. Por ejemplo, a los pocos días del triunfo de AMLO, su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller rechazó el título de “Primera dama”. Ese fue uno de los primeros signos que dio este gobierno de que va a ser algo diferente a lo que hemos testificado en años anteriores. Aquí Beatriz “rompió el protocolo” al rechazar el nombramiento que usualmente se les da a las cónyuges de los mandatarios. Sin embargo, Beatriz supo manejar este quiebre del protocolo con muy atinada elegancia.

En tanto, Andrés Manuel, nada más asumir la Presidencia, abrió las puertas de Los Pinos, algo que nunca se había hecho. Una iniciativa que nunca antes se había llevado a cabo se aplicó este fin de semana y fue una de las mejores decisiones que AMLO ha podido tomar. Miles de personas disfrutaron de una casa presidencial dispuesta para el público.

Siempre voy a estar a favor del protocolo, el orden y el “deber ser” sobre todo en ambientes políticos, sin embargo, AMLO nos está enseñando que hay más de una manera de hacer las cosas. Sin duda, hay que conocer el protocolo, para saberlo romper. Creo que nuestro presidente va a venir a enseñarnos que la construcción de un nuevo protocolo sí es posible, él nos dirá cómo.

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