El Gobierno le está facilitando las cosas a la CNTE. Los maestros ya se dieron cuenta que no los van a maltratar ni a presionar. Su confrontación con el gobernador de Michoacán parece ser que ya la ganaron.

Silvano Aureoles instruyó ayer liberar lo que llamó pagos pendientes “que el estado adeuda a los maestros”. Si de por sí todo lo que rodea al conflicto es confuso, con la decisión del gobernador se enrarece aún más. ¿Bajo qué criterio y por qué se tomó la decisión de retener una deuda contraída con los maestros? ¿Es realmente una deuda o es un arreglo para intentar ahora sí acabar con el problema? ¿No es deuda, pero le pusieron deuda para cubrir de otra manera la exigencia y con ello tratar de ir resolviendo el largo conflicto?

Silvano Aureoles está terminando por aceptar las condiciones bajo las cuales el Presidente ve el conflicto. Primero le mandó decir, en las afamadas mañaneras, que no había atendido en un principio el problema con la CNTE porque andaba en Europa, por las razones que se quiera.

Días después mandó otro mensaje multiusos que terminó en los terrenos del gobernador de Michoacán: es “pecado social” no pagar a los trabajadores sus salarios; una expresión más del Presidente con tonos religiosos y bíblicos como le gusta hacerlo.

Lo cierto es, que con lo que ha pasado, la CNTE, por lo menos en Michoacán y Oaxaca, ha encontrado el camino para canalizar sus exigencias y demandas y, como en torno a la Coordinadora las cosas son por lo general un enigma y opacas, no hay forma de saber qué pide y, menos, lo que le dan.

La transparencia de la que tanto se habla, y que se exige que alcance la vida de los sindicatos, en este caso queda a deber. Se suponía que por la información que se dio a conocer por las partes, desde la semana pasada, el conflicto estaría a punto de ser resuelto.

Sin embargo, esta semana de nuevo se tomaron las vías y carreteras. Todo volvió a ubicarse en los términos en que estaban las cosas hace al menos dos semanas, son terrenos que le gustan y le son cómodos a la CNTE. La opacidad no ayuda en nada y en este caso lo que está provocando, entre otros elementos, es que no se entienda el porqué no se puede resolver el problema y por qué se alarga.

La ausencia de información no pasa sólo por la muy hermética CNTE, pasa también por el gobierno estatal y federal. Vayamos de nuevo a lo que el gobernador de Michoacán informó ayer, en el sentido de que se liberaría la deuda que se tenía con la Coordinadora; si así fue, por qué no se hizo antes, como le planteábamos párrafos arriba.

Al Gobierno federal da la impresión que ya le tomaron la medida. No le importaron las quejas de diferentes sectores seriamente afectados, los cuales en muchas ocasiones le pidieron al Gobierno que coadyuvara para la solución del problema.

No se hizo nada que pudiera cuestionar o incomodar a la CNTE, de no ser por algunas expresiones en las mañaneras conferencias en que se les conminaba a que hicieran una “toma de conciencia”.

Si las demandas de los maestros eran justas no se entiende que el gobierno estatal no hiciera nada y que además dejara correr el conflicto. Pero si lo que hay de fondo es una especie de carta a Santa Claus, con exigencias fuera de lugar, el Gobierno deberá aclararlo sin el temor que se le ve.

Lo que pueden provocar las formas es que cualquier organización de trabajadores que esté bajo un proceso similar deba ser tratada de manera similar, en cuanto a la negociación y sobre todo la respuesta a sus demandas.

Los trabajadores de la UAM, de la UABJO y los y las de las maquiladoras en Matamoros, más lo que viene, ya andan en ello.

RESQUICIOS.

En su momento se cuestionaron el tipo de chambas que habían aceptado Ernesto Zedillo y Felipe Calderón como expresidentes. El primero no va a abrir la boca, como acostumbra, pero al segundo le gusta subirse al ring y mandó un mensaje, ¿a ver de qué vive el tabasqueño como ex?