Cuando salgo hay varias cosas que llaman mi atención, una de ellas es ver a todas las personas con tapabocas, esto me hace sentir como en una película de suspenso. Otra que en verdad me alegre bastante, es notar muchísimos más ciclistas de lo que estaba acostumbraba a ver. Después de comentar esto con familiares y amigos me topé con la noticia de la Bici Ruta en el municipio de San Pedro. La Bici Ruta es un proyecto a través del cual se pretende ofrecer carriles confinados para poder usar la bicicleta como alternativa de transporte. Para esta primera etapa se inauguraron 6.5 kilómetros de carriles confinados.

El plan es que a esta iniciativa del municipio de San Pedro se sumen los municipios de Monterrey, Escobedo y San Nicolás, hasta completar un total de 95 kilómetros de bici rutas. Esto logrará reducir el uso de camiones y metro lo cual es muy necesario en estos tiempos de COVID-19 por el tema de salubridad.

Intrigada con este tema y reconociendo que no soy experta en temas de movilidad, decidí contactar a Lety Esquer, una gran amiga que además de ser apasionada del tema, forma parte del movimiento ciclista de la ciudad como colaboradora del colectivo Pueblo Bicicletero y como ciclista urbana.

El colectivo ciudadano del cual forma parte tiene once años trabajando por impulsar la movilidad en bicicleta en la ciudad. Para Pueblo Bicicletero, la bicicleta es un pretexto para hacer comunidad y para tejer puentes entre distintas personas. Se dedican tanto a cuestiones educativas y lúdicas, como a ofrecer asesoría técnica a municipios en estos temas.

Lety ha estado involucrada en la iniciativa de Bici Ruta no solo por su participación en Pueblo Bicicletero si no también, como colaboradora de la en la Secretaría de Cultura y Educación del municipio de San Pedro, la cual está generando un programa de comunicación y educación social que acompañe el programa macro de la Bici Ruta.

Además de platicarme un poco más sobre la Bici Ruta, Lety me platicó sobre el programa público de préstamo de bicicletas; yo no lo sabía, pero es el primer programa de bici pública en Nuevo León. Por ahora este programa está destinado para personas que habitan en el municipio de San Pedro, pero la idea es que después del piloto se pueda ofrecer a toda la ciudadanía.

Toda esta iniciativa es de suma importancia en estos momentos ya que no solo impacta en temas de movilidad si no también en la economía de las familias y en reducir las probabilidades de contagio durante esta contingencia.

Lety confirmó que ha habido un auge por el ciclismo estas últimas semanas, aunque muchos lo practiquen como deporte o recreación. Uno de los objetivos de todo esto es que más personas consideren la bici como medio de transporte, que la utilicen para ir al trabajo, para ir a la escuela o salir a comprar cosas y para que esto suceda se necesita contar con el apoyo de las empresas y los establecimientos. Se necesitan incentivos de su parte, como estacionamientos para bicicletas y descuentos por utilizar este medio de transporte.

Reflexionando un poco sobre todo esto con Lety, le preguntaba sobre lo más importante de este tema y ella me respondió: “lo más importante es entender que todas las personas independientemente de edad, de lo que hagan, todas somos peatonas. Si te mueves en camión caminas a la parada, si te mueves en carro caminas del estacionamiento a tu destino. Una vez que entendemos esto y que todos podemos movernos de un tipo de movilidad a otro, empatizamos más fácil con las demás personas”.

Eso es lo que más me llevo de mi plática con ella, el concepto de que esto no es un conflicto, una guerra por las calles de ciclistas contra automóviles o de peatones contra ciclistas, se trata de unión y de entender que las calles son de todos y las usamos todos. La verdad es que el fomentar que haya más ciclistas y otros medios no motorizados nos beneficia a todos. Mas ciclistas significa menos tráfico en las calles, menos contaminación y desde luego menos estrés en nuestra vida diaria.

Querido lector hoy no te invito, te reto a pensar en cómo queremos ver nuestras calles. Como me mencionó Lety, la infraestructura es un componente esencial para la seguridad y por ende para el aumento de ciclistas, sin embargo, es igual de necesaria la aceptación de la sociedad.

Ojalá y este tiempo de COVID-19, con menos movilidad y otras alternativas de transporte, nos ayude a replantearnos nuestra forma de movernos. La pregunta que nos deberíamos de estar haciendo es: ¿queremos regresar a nuestra normalidad o crear una nueva y mejorada normalidad? En materia de movilidad y de cultura vial definitivamente deberíamos de estarnos replanteando qué podemos hacer para que haya una mayor aceptación de estas alternativas.