¿Ya listos para la nueva temporada de la guerra de lodo muy al estilo de la saga fílmica de “Juegos del Hambre”? Aunque el pasado 7 de septiembre acaba de iniciar el proceso electoral nacional para las elecciones de 2021, el presidente Andrés Manuel López Obrador desde junio ya había dado el banderazo fáctico desde su púlpito mañanero en Palacio Nacional, sacando semana tras semana amagos para operadores políticos contrarios a su movimiento lopezobradorista; desde ese momento, ya están moviéndose las actores de Nuevo León y recientemente se sumaron los de Tamaulipas.

Los neoloneses fieles a su condición, no esperaron que viniera la señal de un ente superior, desde finales de junio empezaron a moverse tanto actores políticos, stakeholders –tomadores de decisiones-, empresarios, y organizaciones partidistas. Como consultor en comunicación política sé de primera mano que los movimientos que están en proceso de ejecución, son parte del análisis que se hicieron desde hace dos años atrás; por ejemplo, desde 2018 ya se prospectaba la inclusión de Idelfonso Guajardo dentro de la pelea por la gubernatura, así como la salida de Clara Luz Flores del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

En mi opinión, los tamaulipecos se han empezado a mover tarde pero finalmente ya lo hicieron –por lo menos de forma más temprana a sus costumbres-, en el que se están encontrando –apenas- las primeras complicaciones que en este mismo espacio editorial advertí desde el pasado primero de agosto. Sin embargo, resulta muy apremiante con la rapidez que ya están haciendo los acuerdos políticos. Por primera vez Tamaulipas no llegará a finales de enero con la composición total de las planillas que encabezarán en cada municipio, de cada partido.

Destaco que aquí en Nuevo León se movieron desde finales de junio, para julio los aspirantes ya empezaron a operar, para agosto el Partido Acción Nacional (PAN) ya inició el diseño de sus representantes de casillas, y en esta semana ya están trabajando en las planillas de regidores. Aun así, persisten huecos que incluso están presentando en este momento candidatos en Hidalgo, con mayor razón en Nuevo León o Tamaulipas:

1. Presencia digital

Están llegando los aspirantes, incluidos los que muy probablemente serán candidatos, creyendo que todo es Facebook sin una correcta presencia digital, sin storytelling estratégico, sin posicionamiento en los buscadores de internet, y sin canales de escucha hacia el electorado.

2. Cuidado legal

Incluso hasta los más experimentados por procesos electorales anteriores, los aspirantes están empezando a moverse sin considerar aspectos básicos jurídicos-electorales que pudieran entretenerlos en los tribunales o hasta anularles la candidatura una vez iniciada.

3. Marcar territorio

Una máxima fundamental “la tierra es de quien la trabaja” y los aspirantes que ya se están moviéndose territorialmente no están marcando de forma evidente su presencia en cada sección electoral. Existen muchas formas para marcar el territorio sin transgredir la legalidad.

Esta contienda estará plagadas de errores que desde ahora, para los que están moviéndose en Nuevo León y Tamaulipas, pudieran empezar a evitar desde ya. ¿Y tú, qué opinas? www.daviddorantes.com