La semana pasada mandaron a mi grupo de WhatsApp familar un meme sobre cómo en esta cuarentena nos convertimos en los Supersónicos. Aunque mi hermanita chiquita no sepa quienes son los Supersónicos a mí me causo mucha risa confirmarlo, ya que casi todo lo que hacemos hoy en día lo hacemos a través de la pantalla, hablar con amigos por video llamada, clases en línea, juntas de trabajo por medio de videoconferencias, clases de ejercicio en Instagram Live… Sin duda, nuestro estilo de vida ha cambiado radicalmente estas últimas semanas y no fue precisamente algo que estábamos buscando.

Es inevitable observar cómo este cambio que sacudió nuestras vidas por completo ha sacado de nosotros, además, de una increíble resiliencia, una creatividad y un ingenio impresionante para adaptarnos a esta situación y resolver los problemas que se nos ponen enfrente.

La necesidad de seguir conectados con las personas que queremos, de salvar nuestros negocios en esta contingencia y de mantenernos ocupados desde nuestras casas, nos han llevado a crear e innovar de una forma en que posiblemente no lo hubiéramos hecho antes.

Estoy hablando de todos nosotros ya que este nuevo modo de crear se ha visto no solo en los negocios, si no también en la familia, entre amigos y ciudades enteras. Dicen que la creatividad sale de la necesidad, y vaya que tenemos bastantes necesidades y nuevos problemas a enfrentar.

Desde el principio de la cuarentena vimos negocios de tecnología adaptándose para crear equipo médico, muchos cafés de la ciudad ofreciendo sus productos para “preparar en casa”, un salón de juegos de niños vendiendo kits de actividades, restaurantes ofreciendo sus guisos empacados al vacío y a domicilio. En fin, la mayoría de las PYMES idearon formas distintas de mantener su negocio y ofrecer sus servicio y productos.

Como mencioné previamente, no solo fueron los negocios los que innovaron. Planear un festejo de aniversario o de cumpleaños respetando la sana distancia es todo un hallazgo estos días. Hemos visto desde caravanas de carros, hasta videos expresando muestras de afecto, detalles a domicilio y visitas a los festejados desde la calle.

Me queda claro que como mexicanos, la habilidad de adaptarse la hemos tenido siempre, pero basta una crisis para ponernos aún más creativos y mejor todavía, llevar a la acción estas nuevas innovaciones. No por nada existe el famoso termino coloquial “mexicanada”.

Estoy consciente que la mayoría de las personas lo perciben como algo negativo, intenté buscar una definición para este concepto que ya hemos escuchado antes y la que más me gusto lo define así: Dicho de una acción o de una cosa: que satisface las expectativas de manera astuta haciendo un menor uso de recursos de lo anticipado.

Si es esa la definición de “mexicanada” creo que deberíamos de hacerlo mas seguido y que podría describir la forma en la que muchos negocios se adaptaron a esta contingencia.

Querido lector, espero no desaproveches esta oportunidad de probar hasta lo imposible y que nunca dejes de innovar y encontrar formas de sacar las cosas adelante y hacer que sucedan.

En el 2018 José Antonio Fernández y Salvador Alva publicaron el libro “Un México Posible”, en el cual comparten una visión para México como “el país del sí” donde hacemos que las cosas sucedan. Esta visión es muy amplia y engloba muchos aspectos que tenemos que cambiar, pero pienso que sin duda estas habilidades de innovar y adaptarnos que reforzamos esta cuarentena nos acercan aun que sea un poco, a esa visión del México que soñamos.

Como mencionó la revista Entrepreneur “el Covid-19 impulsará la próxima gran ola de innovación”. Nosotros decidimos si nos subimos a esta ola o la dejemos pasar.