Dirige la mirada hacia adelante; fíjate en lo que tienes delante de tus ojo. Proverbios 4:25

Para cumplir tu destino, debes conocer tu propósito. Necesitas un plan, y luego debes trabajar ese plan. Debes despertarte cada día sabiendo hacia dónde te diriges, qué dirección tomas y qué vas a lograr, ¡y luego apégate a ello! No permitas que las distracciones y el ajetreo de la vida te desvíen del rumbo. Pregúntate:

-¿Lo que estoy haciendo me está moviendo hacia mi destino dado por Dios?
-¿Me estoy enfocando?
-¿Es este mi propósito en la vida, o simplemente estoy perdiendo el tiempo estando ocupado?"

Proverbios 4:25 dice que mantengas tus ojos fijos al frente. No mires a la izquierda ni a la derecha. No te distraigas y gastes tu tiempo y energía en cosas que no te ayudan a cumplir tu destino. Si necesitas orientación para tu vida hoy, pídele al Espíritu Santo que te muestre cómo ordenar tu tiempo y cómo organizar tu agenda para cumplir la voluntad del Señor. Recuerda, los planes de Dios son bendecidos, y mientras caminas en Su plan para tu vida, ¡experimentarás Su abundante bendición en todo lo que te propongas!