FOTO: Posta- Saúl García
FOTO: Posta- Saúl García

NUEVO LEÓN.- El gran tema a discutir esta semana, fue la creación de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y su forma de operar, resultó escandaloso el trato que le dieron los gobernadores panistas a la obstinación, pues aunque ninguno de ellos ha dado buenos resultados, al menos en el tema de la inseguridad en sus estados, arguyeron que se atentaba contra el federalismo.

Sin embargo su reticencia hizo que en el ánimo popular, su interés se viera más bien mercantilizado, considerando lo que significa en “Plata Negra” el manejo discrecional de la inseguridad, pues recordemos que esto ya es conocido por todos como el “Crimen Permitido”.

Fue más inteligente la senadora Beatriz Paredes del PRI quien rechazó la intención de convertir a los “Súper Delegados” en autoridades en materia de seguridad, con lo cual, dijo, los gobernadores quedarán prácticamente como “Figuras Decorativas”.

Sin embargo en el cuerpo de la ley de creación no hay un solo párrafo que le diera a los Delegados Federales esa potestad, todo fue un esfuerzo conjunto para acotar, aunque fuera mediáticamente, tal posibilidad no contemplada.

Cuestión de recordar que la Cámara de Diputados aprobó, en lo general y particular, las reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, esto con el fin de instaurar la figura de los 32 delegados federales, (coma) crear la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y adelgazar el aparato burocrático.

Con estos cambios, se creó la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, y le quitan las funciones de seguridad a la Secretaría de Gobernación.

La nueva dependencia a cargo de Alfonso Durazo, se encargará de tareas de seguridad nacional y seguridad interior, así como de la prevención del delito, la reinserción social y de protección civil.

Para el análisis de los diferendos nacionales, nunca encontramos un sustento en el que los llamados “Súper Delegados” se hicieran cargo de ese tema tan delicado, vamos, la reforma creó Delegaciones de Programas para el Desarrollo, que coordinarán los trabajos a nivel estatal y municipal con las acciones que desarrolle la Presidencia de la República.

Sin embargo, parte de la iniciativa que fue reformada en la comisión, fue que en la iniciativa los delegados estaban adscritos a la presidencia y ahora serán parte de la Secretaría del Bienestar, pero, se coordinarán directamente con el Ejecutivo.

Alguien le sugirió a la oposición, que los Delegados Federales, asumirían los trabajos de Secretario Técnico en las mesas de seguridad de los estados, lo cual fue aclarado en la reunión de la CONAGO con el nuevo presidente de México.

El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez fue muy claro ante la prensa, calificó el tema de los delegados del gobierno federal como "malos entendidos" de algunos de sus colegas con el presidente, mismos que se arreglaron en esa reunión.

Los delegados van a estar en las reuniones de seguridad, "pero no como secretarios técnicos", dijo el gobernador de Nuevo León al señalar que en los estados hay leyes que se deben respetar y las mesas de seguridad están contempladas en las leyes.

El tema sirvió para la exhibición de unos y para mostrar la mano firme del Presidente, pues previamente en la primera rueda de prensa matutina, expresó: "Tengo las riendas del poder en las manos; hay gobierno en México y es un gobierno para dar seguridad".

La lectura entre líneas es basta, pero no suficiente, tal vez en el futuro habrá que hacer a un lado la diplomacia para hacer sentir que las cosas en el país han cambiado, sobre todo cuando en los estados, los jefes de prensa hicieron circular versiones sobre una supuesta reculada del nuevo Presidente.

A fin de cuentas, como estaba contemplado en la creación de la nueva Secretaría y sus funciones, el nombramiento del Secretario Técnico de las mesas de Seguridad en cada estado recaerá en Alfonso Durazo, así que usted amable lector, saque sus conclusiones y dígame: ¿QUIEN GANÓ?