El Gobierno de Nuevo León ha hecho un llamado a la población para extremar las medidas de higiene y así evitar contagios de COVID-19, esto luego de que se incrementaran los casos confirmados. Para la autoridad el problema es que dicen que los ciudadanos se han relajado... ¿Será esto cierto?

Yo cuando salgo a la calle observo que la gente trae cubrebocas y utilizan con frecuencia gel antibacterial. Los protocolos de higiene se siguen aplicando en la mayoría de los establecimientos. Pero dicen las autoridades estatales que la culpa la tenemos nosotros. ¿Sí será así?

Ahora el Gobierno del Estado dice que analizará jurídicamente el que las policías municipales tengan atribución para cancelar fiestas o reuniones en casas, quintas y salones... Muchos ciudadanos piensan que es una medida hasta ilegal.

¿Por qué los casos repuntaron esta semana y no las anteriores?

Insisto con las preguntas, y reflexionemos sobre ellas. La realidad es que desde hace más de un mes la gente comenzó a salir y a reunirse, la economía dio un paso más en la reactivación pero los casos no repuntaron... Repuntaron apenas esta semana, justamente cuando la propia Secretaría de Salud Estatal, más bien, el propio Manuel de la O, lanzó una campaña de vacunación masiva contra la Influenza.

Por supuesto que la estrategia de Manuel de la O ha sido duramente criticada, porque en los centros de salud no hay vacunas disponibles, solo las tienen en su brigada de vacunación, que precisamente ha sido masiva. Recibir en un solo día en un punto a más de 10 mil personas y al otro día a otras 12 mil, definitivamente es algo riesgoso.

Si el propio Gobierno Estatal prohibió los eventos masivos, si prohibe ahora hasta las reuniones en casa, entonces por qué sí permitió que Manuel de la O convocara a su brigada de vacunación masiva... ¡Eso es una locura! Porque un pequeño grupo de especialistas fueron los que se encargaron de vacunar a miles de ciudadanos, y en algunos casos ni siquiera ellos llevaban guantes o careta.

Obviamente era necesario que se implementara una campaña de vacunación contra la Influenza, pero en los centros de salud porque para eso están, en un lugar donde se pudiera tener control y que se respetara la Sana Distancia, cosa que no han hecho en las brigadas masivas de Manuel de la O. Incluso, mucha gente que sí quiere aplicarse la vacuna no lo ha hecho porque tiene temor de contagiarse acudiendo a una de esas brigadas.

Entonces realmente dónde se contagió la gente... ¿En sus trabajos? ¿En el supermercado? ¿En una fiesta? ¿En una reunión? ¿En un restaurante? ¿En las paradas de camión donde la autoridad nunca puso protocolos? O... ¿En las brigadas masivas de vacunación para promover la imagen de Manuel de la O?