Por eso, anímense y edifíquense unos a otros, tal como lo vienen haciendo.

1 Tesalonicenses 5:11

Dios nos diseñó para vivir relacionándonos con los demás, Él quiere que nos ayudemos mutuamente a crecer, ninguno de nosotros alcanzará su máximo potencial por si mismo, necesitamos personas en nuestras vidas para animarnos, y necesitamos animar a las personas en nuestras vidas y ayudarlos a alcanzar su potencial. La palabra "alentar" significa "urgir hacia adelante". Muchas veces, puedes ver cosas en otras personas que ellos mismos no ven, puedes ver sus fortalezas y talentos, puedes ver que Dios tiene un plan especial para ellos, aunque estén pasando por un momento difícil. No asumas que la gente ve lo que ves en ellos.

Tómate un momento y anímalos ya sea con una palabra amable o una nota simple. Puede haber un regalo especial que puedes dar, y recordarles su meta o sueño, de cualquier manera que puedas, exhorta a las personas en su vida a seguir avanzando. Si tu eres un constructor de personas y ayudas a otros a cumplir sus sueños, Dios te ayudará a cumplir tus sueños y vivirás bendecido todos los días de tu vida.