Los nuevos ataques del presidente Donald Trump van contra las 4 jóvenes diputadas de la Cámara de Representantes de origen latino, africano, africano-americano, y palestino (conocidas como “The Squad”) que han tomado una postura más radical que sus compañeros de partido, y que Trump ya empieza a ver como una amenaza.

Recordemos que, Trump ha recurrido a estrategias de este tipo antes: al hablar de forma despectiva de los migrantes mexicanos, al no condenar inmediatamente los enfrentamientos neo nazis de Charlottesville, o al asegurar que un juez no podía hacer bien su trabajo por el hecho de ser de ascendencia mexicana, entre otras. Todos eso le ha funcionado.

Ahora va contra las representantes, diciendo que son anti-americanas y que si no les gusta Estados Unidos, que se vayan. Esto le sirve para estar en la palestra y para seguir generando sentimientos nacionalistas que a su vez generan sentimientos anti-Trump, que a su vez crean más motivación en los pro-Trump. El círculo vicioso que tanto le ha servido.

Obviamente en un país multi-cultural como Estados Unidos, decirles a las representantes que ganaron su puesto por el voto popular, que se vayan de Estados Unidos si no les gusta, llamarlas comunistas, decir que no quieren a su país, es usar símbolos que remueven fibras sensibles por todas partes. Para cualquier otro presidente sería inaceptable. Para Trump es su fuerza.

Esto podría hacer pensar a algunos votantes indecisos, que las diputadas, por el hecho de ser de orígenes diversos, tienen una agenda anti americana y son quienes permitirán la entrada de todo lo que es reprobable a Estados Unidos. El típico discurso del enemigo interno.

APUNTE SPIRITUALIS. Trump está abajo en las encuestas para el 2020 contra cualquiera de los demócratas más populares, y aunque esto no garantiza nada, no va a quedarse cruzado de brazos por lo que atacará por todos lados, con todas sus armas. Veremos la inteligencia emocional de sus contrincantes y la estrategia de los contraataques.