Estos últimos días, México ha sufrido un golpe importante en la ruta de la recuperación de la política social. La posible desaparición del CONEVAL, puede ser uno de los errores más grandes que pudiera enfrentar el gobierno de AMLO.

Permítanme explicarles de manera general, y a mi parecer, el por qué.

Las principales funciones del CONEVAL. Es la de observar y medir a los responsables de los programas sociales, por medio de la información emitida por el INEGI. En resumen, es el encargado de “auditar” y señalar si el gobierno está haciendo bien o no su trabajo en términos de política social.

Ahora, dos conceptos muy simples: política social y política asistencial (asistencialismo).

La política social, puede considerarse como cualquier acción o medida implementadas por un actor o institución pública o privada, que tiene como finalidad mejorar la calidad de vida a los grupos vulnerables de una sociedad.

Política asistencial, en términos gubernamentales, suele utilizarse para las administraciones en turno, para que “asistan” a los ciudadanos y puedan satisfacer sus necesidades básicas.

Hoy los gobiernos en el mundo se enfrentan ante una situación muy compleja, combatir la pobreza. Según estudios implementados en toda América Latina (incluyendo México), revelan que las políticas asistenciales no resuelven el problema de la pobreza, todo lo contrario, la pueden aumentar.

Estoy seguro que para antes de atacar un problema, siempre es mejor primero hacer un diagnóstico, elaborar una ruta y seguro los resultados serán los óptimos. El actual gobierno es enfático en sus acciones diarias para combatir la pobreza, pero creo que es imposible atacarla sin saber cómo y en donde.

Por cierto, hablando de política asistencialista; el fin de semana se firmó un “acuerdo”. En el que el gobierno mexicano estará apoyando a nuestros paisanos de Honduras, El Salvador y Guatemala, este último en cuanto termine su proceso para elegir a su nuevo gobierno, con la módica cantidad de 30 millones de dólares a cada uno.

No es que esté en contra, todo lo contrario… Lo que no me parece es que se regale dinero por condiciones del país vecino, para que se ratifique el T-MEC.

Pero bueno, a final de cuentas … ¿Y nosotros qué?.