Hace un par de días se hizo viral un video en el que un conductor de TV Azteca, Arturo Islas, hace un llamado a la sociedad de tomar consciencia sobre el cuidado de la Tierra. Habla sobre un reporte que la ONU publicó en Marzo de este año, en el que dice que si seguimos con este rimo de vida, la Tierra colapsará aproximadamente en el 2050.

Lamentablemente, lo que nos dice Arturo es una realidad. Según el informe, nos habla de que el calentamiento global estaría provocando un deshielo en el Polo Norte; el cual, estaría alterando completamente el balance natural de la Tierra, provocando que ¡cuatro mil millones de personas, vivirían en zonas desérticas!.

En el caso de México, no podemos negar que muchos de nosotros hemos vivido los efectos del calentamiento global. En las recientes semanas ha habido diferentes casos inusuales.

Por ejemplo, el caso del sargazo en las costas del caribe mexicano. En lo que va del año, se reporta casi 100 mil toneladas de sargazo y todavía faltan miles por recalar. Científicos aseguran que este fenómeno se debe al calentamiento de los océanos, deforestación, aguas residuales, fertilizantes y contaminación en general. Todos estos factores favorecen al crecimiento de la alga. Incluso ya está catalogado como una “catástrofe o desastre ecológico”.

Otro ejemplo reciente, es el que sucedió en Alaska. La semana pasada marcó récord superando la temperatura por arriba de los 32 centígrados, algo insólito. La última vez que se tenía registro sobre una temperatura alta, fue en 1960 cuando alcanzó los 29 centígrados. Los efectos son enormes, porque se están derritiendo zonas que siempre han estado congeladas, afectando el hábitat natural de los animales, el deshielo de caminos, entre otras cosas.

Los escenarios y las posibles consecuencias sobre el calentamiento global ahí están y ya sabemos qué es lo que se tiene que hacer. Es momento que hagamos conciencia y que cada uno desde nuestro lugar abonemos a solucionar este problema. Juntos, podemos y debemos trabajar para escribir las nuevas páginas de un capítulo esperanzador para los humanos y la naturaleza.

Entonces te pregunto a ti…¿Y el futuro del planeta qué?