Causa revuelo el trap de cria, el rap de las favelas de Río

Por: Associated Press

lunes 3 mayo 2021 - 7:23 pm

Temas: Tendencias

Todo es por la música, por el trap de cria, un nuevo estilo de hip hop que evoca la vida de las pandillas en las favelas de Río.

BRASIL.- Primero, Vitor Oliveira vendió la planta baja del edificio de ladrillos que construyó cerca de la cima de su extensa favela en Río de Janeiro. Luego vendió uno de los dos apartamentos del segundo piso. Después su auto.

Todo es por la música, por el trap de cria, un nuevo estilo de hip hop que evoca la vida de las pandillas en las favelas de Río.

Oliveira, de 31 años, invirtió sus ganancias en la construcción de un pequeño estudio de grabación y una sala de edición en el último apartamento del edificio. Allí regresa de su trabajo conduciendo un mototaxi por Rocinha, uno de los barrios marginales más grandes de América Latina, para trabajar en la producción de 18 pistas y videos que las acompañan.

Trap de cria (algo así como “trap de cosecha propia”) es el nuevo sonido de esta y otras favelas, y sigue siendo ampliamente desconocido fuera de ellas. Con un flujo lírico sobre batería sintetizada, es una rama del trap al estilo de Atlanta y habla de la lucha diaria con la miseria en los barrios.

Excepto que la mayoría de estos raperos no son verdaderos gánsteres, aunque sus millones de espectadores en YouTube no lo sabrían por sus videos, que los muestran haciendo alarde de lo que parecen ser armas reales en vecindarios de clase trabajadora dominados por narcotraficantes.

Los artistas de trap de cria Marcos Borges, conocido como “MbNaVoz”, en el centro, Pablo “PBSant”, segundo de la derecha, y Fernando “Barbeirin”, a la derecha, sostienen pistolas de perdigones mientras el camarógrafo Clayton Oliver, izquierda, graba un video musical para la canción “Se Tem Glock” en la comunidad Jardim Catarina en Sao Gonçalo, en el estado de Rio de Janeiro, Brasil, el domingo 11 de abril de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)

La bravuconería del trap de cria a veces parece un disfraz inofensivo, y otras la glorificación aspiracional de una vida en el crimen. Los artistas crecieron junto a niños que se convirtieron en vigilantes, líderes y sicarios de pandillas. Algunos todavía son sus amigos.

“Nuestra arma es nuestra voz, nuestra munición son nuestras letras”, dijo Filipe Toledo, quien rapea como Lidinho 22, mientras metía un cargador en una pistola de perdigones de plástico. Luego apuntó su cañón a la cámara. “Bum”.

No todo el mundo es fan. El año pasado, la policía de Río inició una investigación sobre un video de Marcos Borges e Ivens Santos, jóvenes de 22 años que rapeaban bajo los nombres de MbNaVoz y Dom Melodia. La policía investiga cómo obtuvieron los SUV y si se usaron armas reales. El clip tiene 4 millones de vistas.

La policía civil de Brasil dijo que Borges y Santos enfrentan acusaciones de incitación al crimen y asociación con el narcotráfico, y podrían ser procesados por porte ilegal de armas de fuego si se confirma que eran reales.

“La libertad de expresión tiene un límite, y el límite es cuando se comete un delito. Entendemos que se cometió un delito”, dijo el detective de policía Allan Duarte al canal de televisión SBT. “No podemos permitir que los niños idolatren a estas personas que portan armas y cometen delitos”.

Casas iluminadas al anochecer en la favela de Rocinha en Río de Janeiro, Brasil, el jueves 18 de marzo de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)

Borges luce la parte amenazante: tiene una Uzi tatuada en el cuello. Pero rechaza las críticas de las autoridades.

“Tenemos que retratar lo que vivimos”, dijo en una entrevista, mientras fumaba marihuana. “No podemos cantar sobre una mujer que camina por la acera de Copacabana o patina en patineta si no vivimos eso. Yo salgo de mi casa y veo cosas locas todo el tiempo. ¿Me entiendes? Así es en la favela”.

Borges dijo que organizaron la filmación el mismo día de una carrera callejera ilegal, y que los participantes les prestaron sus autos. Dijo que usaron armas de perdigones y que hacerlo de otra manera sería una idiotez.

The Associated Press revisó las armas que se usaron para videos musicales mientras trabajó para este reportaje en seis favelas durante ocho días, y todas eran de perdigones, incluyendo los rifles que Borges y Santos blandieron en rodaje el 11 de abril. La filmación también incluía fajos de billetes falsos; juntos, los dos ganan el equivalente a un salario mínimo en YouTube.

Incluso cambiaron el sitio de un rodaje de una parrillada donde habían planeado filmar, porque no podían darse el lujo de alimentar a los traficantes que allí se reunían.

Publicidad
Abrir Chat
1
¡Hola! En qué podemos ayudarte?