AP Foto/Robert F. Bukaty, Archivo
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Los restaurantes de comida rápida, equipados con servicio al auto y para llevar, han tenido mejores resultados que los establecimientos para comer en el lugar ante la parálisis comercial en Estados Unidos a causa de la pandemia de coronavirus, pero esa brecha podría empezar a reducirse a medida que se reabran los comedores.

En Estados Unidos, las transacciones de clientes en cadenas de restaurantes como Olive Garden y Applebee's cayeron un 79% a principios de abril en comparación con lo registrado en el mismo periodo del año pasado, debido a que las medidas de confinamientos cerraron los restaurantes en todo el país, de acuerdo con NPD Group. Las ventas de restaurantes de comida rápida también cayeron, pero un 41%.

Un mes después, esas cifras están mejorando. Para la semana que terminó el 10 de mayo, las transacciones de restaurantes con servicio completo cayeron un 58%, mientras que las ventas de comida rápida cedieron un 21%. Los estados con la mayor cantidad de restaurantes abiertos, como Texas y Tennessee, tuvieron algunas de las ventas más altas.

Las grandes cadenas representan un 76% del tráfico de la industria restaurantera de Estados Unidos, dijo NPD. Los restaurantes independientes registraron caídas de ventas más sensibles que las cadenas una vez que comenzaron los confinamientos, y los datos de su recuperación están por debajo de la información disponible para las cadenas. Pero muchos restaurantes independientes comienzan a reanudar su servicio.

“Estados Unidos está hambriento por volver a salir a comer. Naturalmente, son curiosos y cautelosos, pero están saliendo", comentó John Cywinski, presidente de Applebee's.

Applebee's ha reabierto alrededor de 200 de sus 1.660 restaurantes en Estados Unidos. Los clientes están dejando propinas generosas y consumiendo grandes cantidades de alcohol, señaló Cynwinski. También respetan las medidas de prevención implementadas por la cadena, como el uso de cubiertos y menús desechables.