Américo supervisa rehabilitación de planta tratadora en Nuevo Laredo; la PITAR alcanza ya un 70% de avance
Nuevo Laredo avanza hacia un manejo más responsable y moderno del agua con la rehabilitación de su Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales (PITAR).
El gobernador Américo Villarreal supervisó este sábado los trabajos que ya muestran un avance significativo gracias a la coordinación de los tres niveles de gobierno.
La obra es considerada una de las inversiones más importantes en saneamiento hídrico para la frontera norte y pieza clave para el futuro ambiental del río Bravo.
¿Por qué es tan importante la rehabilitación de la tratadora internacional de Nuevo Laredo?
La rehabilitación de la PITAR representa un proyecto estratégico para Tamaulipas, no sólo por su impacto en la salud pública y el medio ambiente, sino porque consolida al estado como uno de los que más invierte en el tratamiento de aguas residuales.
Este sábado, el gobernador Américo Villarreal Anaya recorrió las instalaciones para constatar que la obra ya alcanzó un 70% de avance, un indicador que da confianza sobre su pronta puesta en operación.
Con una inversión superior a 82 millones de dólares, aportados entre el Gobierno de México, el estado, el municipio, el Banco de Desarrollo de América del Norte (NADBANK) y la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), esta obra permitirá tratar hasta mil 360 litros por segundo, un volumen que transformará el manejo del recurso hídrico en la región. Para una ciudad fronteriza con un crecimiento acelerado como Nuevo Laredo, este proyecto se traduce en bienestar, salud y sostenibilidad.
¿Qué beneficios traerá esta planta y cómo ayudará al saneamiento del río Bravo?
Durante el recorrido, el secretario de Recursos Hidráulicos, Raúl Quiroga Álvarez, explicó los avances técnicos y operativos del proyecto. Detalló que la PITAR, junto con la Planta Oradel y la Planta Norponiente, permitirá tratar el 100% de las aguas residuales de Nuevo Laredo, una meta histórica para la ciudad.
Este esfuerzo tiene un impacto directo en el saneamiento del río Bravo, una fuente vital para comunidades de ambos lados de la frontera. Al reducir descargas contaminantes y mejorar la calidad del agua, la zona avanza hacia un escenario de mayor seguridad ambiental y cumplimiento de normas nacionales e internacionales. Además, la obra fomenta el reúso de agua tratada, alineándose con la Ley de Aguas Nacionales y prácticas sustentables cada vez más necesarias ante la sequía en el norte del país.
¿Cómo se distribuye la inversión y quiénes participan en este proyecto binacional?
La rehabilitación de la PITAR es un ejemplo de cooperación interinstitucional. El Gobierno de Tamaulipas aporta 9.5 millones de dólares, que se suman a los recursos municipales y federales. Por su parte, el NADBANK y la CILA participan con inversión técnica y financiera para garantizar que el proyecto cumpla los estándares requeridos para su operación.
En el recorrido acompañaron al gobernador figuras clave de la administración estatal, como el secretario general de Gobierno, Héctor Joel Villegas González; la secretaria de Economía, Ninfa Cantú Deándar; la gerente general de Comapa Nuevo Laredo, Silvia Fernández Gallardo Boone, y el coordinador de Plantas de Tratamiento, Juan Carlos Pérez Faz.
La presencia de estas autoridades subraya la importancia del proyecto para la región. Para la ciudadanía, la obra significa un paso firme hacia un entorno más limpio y una infraestructura capaz de responder a las necesidades presentes y futuras.
Con un avance sólido y el respaldo conjunto de instituciones nacionales y binacionales, la rehabilitación de la PITAR avanza como uno de los proyectos hídricos más relevantes del norte de México. En Nuevo Laredo, el agua comienza a tener un futuro más claro.