Encuentran muerta a Hvaldimir 'ballena espía' en Noruega
Una beluga blanca llamada 'Hvaldimir', avistada por primera vez en Noruega no lejos de aguas rusas con un arnés que encendió los rumores de que podría ser una 'ballena espía' de Moscú.
NORUEGA.- La beluga blanca Hvaldimir, avistada por primera vez en Noruega con un arnés que generó rumores de ser una ballena espía de Moscú, fue encontrada muerta en la bahía de Risavika, en el sur de Noruega.
El cadáver fue descubierto por un padre y su hijo que estaban pescando en la zona. Las autoridades noruegas han advertido a la población que se mantenga alejada del animal por su seguridad.
La beluga, cuyo nombre combina la palabra noruega para ballena y el nombre de pila del presidente de Rusia, Vladimir Putin, fue sacada del agua y llevada a un puerto cercano para ser examinada por expertos.
Aunque no se apreciaban lesiones externas importantes, la causa de su muerte aún no ha sido determinada.
Ver nota:
Despide multitud de Tokio a dos pandas que deben regresar a China
El biólogo marino Sebastian Strand, quien ha seguido las aventuras de Hvaldimir durante los últimos tres años en nombre de la organización Marine Mind, con sede en Noruega, expresó su tristeza por la repentina muerte de la ballena.
Strand mencionó que la beluga se encontraba en buen estado el día anterior a su fallecimiento, por lo que es necesario investigar qué pudo haber ocurrido.
Hallan muerta a una supuesta ballena espía rusa
— DW Español (@dw_espanol) September 2, 2024
La ONG Marine Mind ha informado de la muerte de Hvaldimir, la supuesta “ballena espía” rusa.
La beluga fue vista por primera vez en Noruega en 2019, llevando un arnés con una inscripción en ruso, lo que desató especulaciones… pic.twitter.com/pqQyDyGuZ3
La ballena espía
Hvaldimir, de 4,2 metros de largo y 1.225 kilos, fue avistada por primera vez cerca de la isla de Ingøya con un arnés que parecía tener un soporte para una cámara y una hebilla con el texto
Equipo de San Petersburgo, lo que desató acusaciones de ser una ballena espía. A pesar de ello, se demostró que la beluga era muy amigable y disfrutaba interactuando con las personas.
La ONG Marine Mind aseguró que Hvaldimir mostraba un gran interés por las personas y respondía a las señales de las manos.
Su muerte ha conmocionado a todos los que seguían su historia y se espera que se esclarezca pronto la causa de su fallecimiento.