Foto: Captura.
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ESTADOS UNIDOS.- Michael Jordan se hizo presente en el Memorial a Kobe Bryant y Gigi, su hija fallecida en el accidente aéreo hace un mes, que se lleva a cabo en el estadio de Los Angeles Lakers, el Staples Center.

Incapaz de contener su angustia y sus lágrimas, el famoso 23 de los Chicago Bulls se dirigió a los presentes y dijo: “Tal vez les sorprenda que diga que fuimos amigos, lo fuimos. Era como mi hermano menor”.

“Gianna Bryant es una asombrosa alma sensible, me daba un beso a la mañana y a la noche, le gustaba ver películas de Disney con sus hermanas. Su sonrisa era un amanecer. Su sonrisa ocupaba todo su rostro. Kobe decía que era igual a mí, con su personalidad y sarcasmo. Era pura y genuina. Era una increíble atleta, era buenísima en atletismo, fútbol, softbol, básquet, era increíble nadando y bailando, les gustaba enseñarles a otros chicos cuando podía”, la describió.

“Era muy dulce, quería lo mejor para nosotros, sabía español, mandarín (escribir y hablar), iba a ser una gran basquetbolista, quería graduarse en octavo grado y llegar al secundario. Nos hacía sentir orgullosos. Era una gran persona, una líder, una maestra”, continuó.

“Gianna hubiera sido una gran mamá, era muy maternal. Se iba a transformar en la mejor jugadora de la WNBA. Hubiera hecho una gran diferencia por las mujeres en el básquet. Estaba motivada a cambiar la manera en la que ven a las mujeres en el deporte. Estaba llena de vida. No imagino la vida sin ella. Te extraño todos los días. Te amo”, concluyó su discurso sobre su pequeña hija.

Luego, llegó la hora de hablar de “mi alma gemela”. “Kobe era un gran basquetbolista, ganador del Oscar, la Mamba Negra. Para mí era Kob Kob, Bobo, mi Papichulo. Yo era Vivi, su princesa, No podía verlo como una celebridad, era mi dulce esposo, y un gran padre. Era mi todo. Estamos juntos desde que tenía 17 años, fui su primer novia, su esposa, su confidente y su protectora”, generó un profundo silencio en la sala.