Foto: Biblioteca Canva
Baja California Sur lidera la producción de langosta roja en México
La langosta roja es uno de los recursos marinos más representativos del Pacífico mexicano y ha mantenido un papel importante para las comunidades costeras de Baja California Sur.
Cada temporada, miles de familias dependen de su captura, mientras que la actividad continúa ajustándose a los cambios ambientales y a las regulaciones federales.
Aunque en los últimos años se han presentado variaciones en la disponibilidad del recurso, el estado sigue ocupando un lugar central dentro de esta pesquería.
¿Por qué Baja California Sur encabeza la producción de langosta roja en el país?
En Baja California Sur, la captura de langosta roja tiene una historia que se remonta a la década de 1930, principalmente en la costa occidental de la península.
Desde entonces, la actividad se consolidó a través de cooperativas pesqueras que operan bajo un modelo artesanal, basado en concesiones y en el trabajo directo de comunidades ribereñas.
Estas cooperativas han sido clave para mantener la continuidad de la pesquería y convertir al estado en uno de los principales productores a nivel nacional.
El recurso también forma parte fundamental de la economía local. Junto con el abulón, la langosta roja es una de las especies que más ingresos genera en las zonas pesqueras del Pacífico sur de la península, lo que ha fortalecido el liderazgo de Baja California Sur dentro del mercado nacional.
A pesar de fluctuaciones en la abundancia del recurso, la organización comunitaria y la larga trayectoria de manejo han permitido que el estado conserve su posición predominante.
¿Qué retos enfrenta la captura de langosta roja en Baja California Sur actualmente?
En los últimos años se ha registrado una disminución en la disponibilidad del recurso. En 2023 se reportó una caída cercana al 23% respecto a periodos de mayor producción, y pescadores han señalado una baja considerable en la cantidad obtenida por trampa.
Entre los factores que explican esta situación se encuentran el calentamiento del mar, las olas de calor marinas y otros efectos asociados al cambio climático que han modificado el comportamiento y distribución de la especie.
Algunas zonas del estado han experimentado menor rendimiento, lo que ha provocado preocupación dentro del sector pesquero.
Estas variaciones ambientales han impulsado a cooperativas y autoridades a replantear estrategias de manejo y diversificación productiva, especialmente en regiones donde la pesca de langosta ha sido históricamente el principal sustento.
¿Cómo se regula esta pesquería y cuál es el panorama para 2025?
La langosta roja se captura bajo periodos de veda y zonas delimitadas por normativa federal. De 2024 a 2027 se actualizó un acuerdo que define las temporadas y áreas autorizadas para la pesca en el Pacífico mexicano, con el objetivo de proteger los ciclos reproductivos y conservar las poblaciones.
Estas medidas forman parte de un modelo de manejo comunitario que ha sido reconocido como uno de los más sólidos dentro de la pesca artesanal en México.
En 2025 inició la temporada en el sur de la península, desde Boca de La Soledad hasta la región de Cabo San Lucas. Las cooperativas esperan que la actividad represente un ingreso importante, aunque las variaciones en la captura generan incertidumbre.
Investigadores advierten que, si continúan los cambios en la temperatura del mar, la especie podría desplazarse hacia zonas más frías, lo que obligaría a adaptar prácticas pesqueras y a fortalecer alternativas como la acuacultura de ostión o abulón.
Aun con los desafíos, Baja California Sur mantiene su papel como referencia nacional en la producción de langosta roja, gracias a su tradición pesquera, la participación de sus comunidades y el sistema de manejo que ha sostenido la captura durante casi un siglo.