AP Photo/Susan Haigh
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ESTADOS UNIDOS.- Ningún estadounidense respondió a sus avisos ofreciendo trabajo como instructor de baile, por lo que Chris Sabourin decidió buscar en el extranjero. Pero tropezó con restricciones a la concesión de visas, que están causando grandes dolores de cabeza a los centros de enseñanza de baile de salón en Estados Unidos.

Sabourin finalmente desistió de traer alguien de afuera luego de gastar miles de dólares tratando de conseguir los servicios de una instructora griega para que enseñase en el estudio Fred Astaire de Orange, Connecticut. Esos esfuerzos quedaron en la nada porque la mujer fue detenida en el Aeropuerto Kennedy de Nueva York y enviada de vuelta a su país.

“Sería bueno que nos dejasen saber por qué tenemos tantos problemas”, dijo Sabourin. “Esto afecta nuestro negocio, sin dudas”.

Hay mucho interés en aprender bailes desde el foxtrot hasta el tango, alimentado en parte por el programa televisivo “Bailando con las estrellas”, y los propietarios de estudios de baile como Sabourin dicen que les cuesta mucho contratar instructores extranjeros.

Los propietarios, representantes nacionales de las cadenas de estudios de baile Arthur Murray y Fred Astaire, y abogados dicen que el procesamiento de solicitudes de visa online se demora mucho, en parte porque hay cada vez más requisitos, incluida información redundante y documentos innecesarios.

Abogados de inmigración dicen que el gobierno de Donald Trump ha levantado un “muro invisible” de obstáculos que dificultan la contratación de extranjeros para trabajar en sectores en los que cuesta conseguir nativos calificados, desde instructores de baile hasta científicos e ingenieros.

Un repaso de la información de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración difundida en enero por la Asociación Nacional de Abogados de Inmigración indica que el tiempo promedio para procesar un caso aumentó un 46% entre el 2016, el último año completo del gobierno previo, y el año fiscal del 2018, de 6,5 meses a 9,48 meses.