Crónica de un feminicidio anunciado: el caso de Emma Gabriela en Yucatán
Desde prisión, su exesposo Martín Alberto Medina Sonda, acusado de varios delitos, ordenó la muerte de Emma Gabriela
La historia de Emma Gabriela Molina Canto es la de miles de mujeres que viven sometidas al yugo de la violencia familiar en México. Fue víctima de violencia física y psicológica por parte de su esposo Martín Alberto Medina Sonda, quien fue cercano al gobernador de Tabasco, Andrés Granier Melo.
La detención de su principal agresor en Tabasco, no fue impedimento para ordenar su asesinato desde prisión. Así lo dijo el abogado de la familia de la víctima: “Nunca hubo una muerte más anunciada que la de Emma Gabriela” y aun así ocurrió.
¿Cuándo inició Emma Gabriela la lucha por su libertad y la de sus hijos?
En los 16 años en que Emma Gabriela estuvo casada con Martín Alberto Medina Sonda fue víctima de la violencia física, psicológica, económica y patrimonial. Sus hijos tampoco escaparon de ese círculo de violencia patriarcal.
En octubre de 2010, Emma Gabriela solicitó el divorcio a su pareja, así inició una lucha por la custodia legal de sus hijos.

La cruzada que comenzó la esposa no resultaría nada fácil debido a que Martín Alberto Medina estaba cobijado por el poder gubernamental. Su cercanía con el poder político le permitió retrasar el proceso legal del divorcio.
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Falsas acusaciones
El proceso de divorcio detonó una serie de acusaciones infundadas que llevaron a Emma Gabriela y a su madre, Ligia Canto, a la prisión. Un hecho que fue condenado por la propia Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
El 25 de mayo del 2012 tres camionetas le cerraron el paso al automóvil en el que viajaba Emma Gabriela y sus tres hijos en la Colonia México. Personas armadas bajaron de los vehículos, la golpearon y le arrebataron a sus hijos.
A ella la trasladaron a Tabasco, lugar en el que se enteró de que los individuos eran policías de la Fiscalía de Yucatán y Tabasco, quienes cumplían una orden de aprehensión por robo de automóvil.
El propio Martín Alberto Medina participó en dicho operativo ilegal: sustrajo a los menores de la camioneta, mientras las personas armadas detenían a la madre.
Emma Gabriela fue encarcelada durante cuatro meses y golpeada brutalmente bajo testimonios falsos. Años más tarde, la CNDH catalogó la detención ilegal de la víctima como secuestro.
Ligia Canto, madre de Emma Gabriela, fue acusada de clonación de tarjetas bancarias, incluso fue recluida en el penal de máxima seguridad de Puente Grande en Jalisco en agosto de 2014 y liberada 12 días después.
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Dos largos años de espera
Pasaron dos años y una serie de protestas y demandas a las instituciones del gobierno mexicano, incluyendo los dos plantones encabezados por Emma Gabriela y su mamá al entonces presidente Enrique Peña Nieto en 2012 y 2013, en los que entre pancartas, le entregó una carta de ayuda y copias del expediente del caso.
Más tarde, la madre recibió una carta de la Presidencia de la República en la que le informó que el caso fue turnado al Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres).

Fue hasta 2014, dos años después de la sustracción de los menores, que la Procuraduría General de la República (PGR) rescató a sus hijos y detuvo a Martín Alberto Medina Sonda
Ese mismo año, Emma Gabriela logró separarse legalmente del exfuncionario, quien fue encarcelado por el delito de sustracción de menores y, posteriormente, acusado de lavado de dinero y desvío de recursos públicos por actos realizados durante el gobierno de Granier Melo.
El 31 de octubre del 2014 la CNDH emitió la recomendación 54/2014 que evidenció la violencia de la que fue víctima Emma Gabriela, su madre y sus hijos.

La Comisión se manifestó en particular por la violación a los derechos de las víctimas, a la legalidad, seguridad jurídica, acceso a la justicia, trato digno y el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia.
La ayuda que nunca llegó
Aun cuando Martín Alberto Medina Sonda permanecía en la cárcel de Tabasco, la pesadilla de Emma Gabriela no había terminado.
La madre denunció que era perseguida en sus labores cotidianas, por la familia de Martín Alberto Medina Sonda, por lo que la CNDH ordenó a las autoridades federales y estatales brindar seguridad a ella y su familia inscribiéndolos en el Registro Nacional de Víctimas, pero no sucedió.
En ese tiempo, la fiscal en Yucatán Celia Rivas fue notificada, pero no hubo respuesta. Ante la omisión de las autoridades, Emma Gabriela se apoyó en colectivas feministas para exigir custodia ante las constantes amenazas de muerte que recibía.
El asesinato anunciado
Cuando Emma Gabriela regresaba a su casa la tarde del 27 de marzo de 2017, dos hombres, Jonathan Mézquita Ávalos y Óscar Miguel López Tobilla, la emboscaron y, luego, le clavaron 11 puñaladas en el cuerpo. Mientras Emma Gabriela moría, sus hijos aguardaban en el interior de la casa.
Posteriormente, durante el juicio por feminicidio, se evidenció que los autores materiales del crimen, Jonathan Mézquita Ávalos y Óscar Miguel López Tobilla, publicaron en la red social de Facebook, que recibieron 60 mil pesos por asesinar a la exesposa de Martín Alberto Medina.
Los autores materiales fueron condenados a 40 años de prisión, mientras que Martín Alberto Medina Sonda, autor intelectual del feminicidio desde el penal, fue condenado a 50 años por este crimen.
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La lucha interminable
A pesar de la sentencia por el feminicidio de Emma Gabriela, la justicia parecía no llegar para Ligia Canto y sus nietos, quienes ahora enfrentaban una nueva lucha en los juzgados: Martín Alberto Medina presentó hasta 125 amparos para apelar la sentencia de 50 años que fue impuesta por un juez.
Ese proceso de bloques de papeles judiciales, según palabras de Ligia Canto, le parecían estresantes y revíctimizantes. Y cada día que se prolongaba, la desgastaba física, emocional y económicamente.
Fue en marzo pasado, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) le notificó a Martín Alberto Medina que ya no había más recursos legales para interpelar su caso, la sentencia era firme y tendría que cumplirla.
El pasado 26 de agosto se anunció la muerte sorpresiva de Martín Alberto Medina en su celda en el penal de Villahermosa, Tabasco. De acuerdo con el gobernador de la entidad, Javier May Rodríguez, se trató de un suicidio.
¿La muerte de Martín Alberto Medina significa el cierre de un ciclo?
Tras el anuncio de la muerte de Martín Alberto Medina Sonda, doña Ligia Canto, puso en duda el hecho, y declaró que tendría que verlo para darlo por verídico.
Al día siguiente, viajó a Tabasco acompañada de personal de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de Yucatán para verificar la muerte de Medina Sonda, aunque no pudo ver el cuerpo debido al mal estado en que se encontraba, observó fotos y documentos que la llevaron a confirmar la muerte.
Aunque el feminicida de Emma Gabriela ha muerto, Ligia Canto reconoció que aún hay cabos sueltos en el caso y sabe, que los “tentáculos del poder” que todavía existen, pondrían ocasionarles más daño a su familia.